Noé Magallón y Diana Palacios
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco 18-May .- El centro de rehabilitación “Despertar Espiritual”, donde el lunes fueron rescatadas 271 personas en condiciones insalubres, operaba desde hace 10 años sin ningún tipo de licencia, aseguró ayer el Gobierno de Jalisco.
Además, el centro de rehabilitación ubicado en el municipio de Tonalá estaría relacionado con un cártel, informó ayer el Fiscal estatal Eduardo Almaguer.
A raíz de la denuncia de un familiar de uno de los pacientes, agentes de la Fuerza Única descubrieron que las personas vivían hacinadas, sufrían golpes y sus camas estaban llenas de pulgas.
Entre los habitantes había 144 mujeres, la mayoría menores de edad; 18 presentaban agresiones físicas y en cinco de ellas eran de tipo sexual.
Las autoridades detectaron a 11 sujetos que contaban con órdenes de aprehensión vigentes, como delitos contra la salud, robo calificado y daño en las cosas, y utilizaban la vivienda como escondite.
“Hay una línea de investigación que nos hace presumir la vinculación de la delincuencia organizada (…) de un grupo delictivo, el que opera en el Estado de Jalisco. Para nosotros no tienen nombre, son un grupo de delincuentes y de criminales”, comentó el Fiscal en referencia al Cártel Jalisco Nueva Generación, durante una visita en el lugar.
“Tres sujetos refieren que fueron llevados a ese lugar por algunos integrantes de este grupo delictivo para que fueran castigados por quienes se encontraban de responsables de este centro de rehabilitación”, aseveró.
Indicó que fueron detenidos 13 trabajadores del lugar, que mantenían la seguridad y aplicaban las supuestas terapias a los internos.
En tanto, el Gobernador Aristóteles indicó que se revisarán todos los centros de rehabilitación de Jalisco en coordinación con la Secretaría de Salud federal.