Silvia Guerra

¿Te has preguntado alguna vez si el espacio en donde trabajas afecta tu productividad y rendimiento? Por increíble que parezca, un espacio inadecuado sí puede influir enormemente en tu desempeño. Así que vamos analizando algunos detalles que pueden ayudarte.

¿Hay iluminación suficiente en tu área de trabajo? ¿Qué tipo de luz es? Siempre es mejor contar con iluminación natural pero, si esto no es posible debido a la ubicación física de tu oficina, debes procurar contar con buena iluminación artificial que te ayude a funcionar mejor. Trabajar en penumbras no es precisamente la mejor idea. Algo que en este sentido puede ayudar también a mejorar la iluminación, es el color de paredes y decoración, las texturas lisas y claras reflejan mejor la luz.

 

Algo muy importante que facilita tu trabajo es mantener el orden. Recuerda que es mejor tener un lugar para cada cosa. Esto te ayuda a localizar prontamente lo que busques y evita que haya montones de cosas sobre tu espacio de trabajo que dificulten tu desempeño. Mantén a tu lado solamente lo necesario para tu trabajo en ese momento, lo demás puede estar guardado sin ser estorbo. El tener todo organizado te da más espacio y brinda menos distracción.

Es recomendable que tengas una pequeña área verde. Si esto no es posible, puedes al menos tener en tu escritorio una pequeña planta. Esto te ayuda a oxigenarte y da la sensación de energía y salud.

 

La postura que utilices al trabajar en un escritorio es muy importante, una mala postura puede mermar mucho tu rendimiento e incluso ocasionarte lesiones en distintas partes del cuerpo. Entre mejor postura te habitúes a tener, tu cerebro se oxigenará mejor y trabajará mejor, además te proporcionará más energía.