Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 3-Abr .- Empresarios, directivos de televisoras, celebridades y hasta narcotraficantes mexicanos recurrieron a complejas redes financieras diseñadas por la firma Mossack-Fonseca para ocultar millones de dólares fuera del País.
El contratista Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa, movilizó 100 millones de dólares a través de cinco empresas fachada a nombre de su madre, Dora Patricia Cantú Moreno, y de su suegra, María Teresa Cubría Cavazos.
De acuerdo con la investigación internacional “The Panamá Papers”, que en México revelaron ayer Aristegui Noticias y Proceso, el empresario comenzó a proteger esa fortuna en marzo de 2015, semanas después de que se ventilara el reportaje “La Casa Blanca de Peña Nieto”.
Otro empresario que figura en el entramado internacional de ocultamiento de dinero es Amado Yáñez Osuna, ex socio mayoritario de Oceanografía, actualmente preso por un fraude millonario.
En el renglón de los empresarios también aparece Ramiro Garza Cantú, quien habría dispersado sus recursos fuera del País por medio de una compleja estructura financiera con ramificaciones en Panamá, Holanda, Nueva Zelanda y la República de Seychelles, que está conformada por un grupo de islas en el Océano Índico.
Según la investigación global, el despacho también abrió la puerta a narcotraficantes para crear empresas offshore, uno de ellos Rafael Caro Quintero, ex líder del Cártel de Guadalajara, y otra Marllory Chacón, guatemalteca que lavaba dinero para el líder del Cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán.