Ha sido removido del alma de la pequeña Fernanda Samaniego Marín el pecado original, para convertirse por medio del bautismo en digna hija de Dios e integrante especial de su grey amada.
El sacramento que recibió recientemente en la Capilla del Pueblito, es el comienzo de una vida católica basada en la fe que sus padres, Carlos Samaniego y Sofía Marín, con el apoyo de sus padrinos, Manuel Pacheco y Mily Jiménez, le han de inculcar a lo largo de su vida, heredándoles las virtudes para ser una persona de bien, honesta y servicial.
Dentro del ritual, la chiquitina fue ungida con el santo crisma y el óleo de los catecúmenos, por lo que su nombre se ha escrito con letras de oro en el libro de David.
El Hotel Marriot enmarcó el festejo que en honor a la heredera de la familia Samaniego, sus familiares organizaron para departir en torno a la recién bautizada y manifestar a ella y a su familia el gozo de ver la pureza en su corazón.
Los presentes compartieron de una tarde llena de felicidad y sano esparcimiento, manifestando a la pequeñita y a su familia en todo momento numerosas muestras de cariño y afecto.

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