Familias desplazadas por la violencia en otros estados sufren acoso y segregación al arribar a Aguascalientes, lo que ya requirió una recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos al Ayuntamiento de Calvillo por acciones de hostigamiento por parte de policías municipales.
De acuerdo con el titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jesús Eduardo Martín Jáuregui, Aguascalientes se vuelve un referente de tranquilidad para familias que huyen de la violencia en estados como Chihuahua, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Zacatecas.
Dentro de la denuncia por acoso contra preventivos de Calvillo, se encontró que había hostigamiento por provenir de otro estado, al grado que se les pedía que abandonaran el municipio.
Por ello, se emitió una recomendación directa al alcalde de Calvillo, Javier Luévano Núñez con la finalidad de que se garanticen medidas de respeto a los integrantes de esta familia.
El ombudsman advirtió que se tienen identificados pequeños núcleos de familias que buscan una alternativa de mayor tranquilidad en Aguascalientes, al concentrarse en colonias, como un fenómeno que crece por las circunstancias de violencia en otros estados.
Señaló que la transformación poblacional en algunas colonias es marcada, generando que haya reacciones hostiles entre quienes habitaban previamente, porque consideran que existe algún riesgo en la llegada de estos nuevos vecinos.
“Hay gente que nos ha llegado de otros estados. Es lo que se conoce como desplazamiento forzado, lo que no se tenía en Aguascalientes y ya lo estamos registrando por la situación actual que se vive en materia de seguridad”.
Refirió que existe atención por parte de la Comisión a familias que provienen de Chihuahua y Guanajuato, quienes se reúnen en una sola colonia para encontrar mayor apoyo, aunque paradójicamente, esto provoca cierto celo y desconfianza a los recién llegados.