Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 1-Jun .- Por temor a la delincuencia e inseguridad, Luis Miguel puso a la venta su casa de Acapulco, pero no pudo concretar una oferta de 15 millones de dólares para deshacerse de ella.
Una declaración del cantante durante el juicio que le inició su ex mánager personal, William Brockhaus, revela que operaciones inmobiliarias fallidas en Acapulco y Miami orillaron a Luis Miguel a rescindirle el contrato en 2014.
El 29 de octubre de 2015 Luis Miguel rindió una declaración jurada en un despacho de abogados en Park Avenue, en Nueva York, en la que dijo desconocer prácticamente todos los aspectos de sus negocios y dio algunas respuestas confusas.
“Era una época muy mala en México cuando empezó, tú sabes, toda la, tú sabes, (in)seguridad y la época muy mala para México, así que tomamos la decisión de mudarnos de Acapulco, de México, ¿no?, por mi seguridad, sí”, respondió el cantante a una de las preguntas de Kenneth Kelly, abogado de Brockhaus.
Luismi y Brockhaus coincidieron en que había una oferta de 15 millones de dólares por la casa, pero no dijeron quién la hizo.
El ídolo, de 46 años, se quejó de que los clientes nunca pudieron encontrar a Brockhaus para cerrar el trato, por lo que la casa fue vendida meses después por un precio mucho menor, aunque dijo no saber cuándo, a quién o cuál fue el monto. Sólo recordó que parte del pago incluyó un yate.
Según Brockhaus, sí habló con la persona que ofreció 15 millones de dólares, pero no hubo una oferta por escrito. También dijo que voló a la Ciudad de México para ver a otro posible cliente, de apellido Mezzori y que ofreció 10 millones de dólares, pero tampoco lo concretó.
Durante la declaración, Luis Miguel respondió más de 100 veces que no sabía o no recordaba aspectos de su vida profesional e incluso dijo desconocer a qué se dedica su empresa, Lion Productions, que recibe todos los ingresos por sus actividades.
El tema de Miami resultó en una demanda del intérprete, quien pagó un millón de dólares como anticipo para un condominio de 5 millones en el St. Regis Bal Harbour, la zona más lujosa de la ciudad.
Cuando el edificio fue terminado, Luis Miguel se arrepintió de la compra, pero St. Regis se negó a devolverle el millón, por lo que el cantante lo demandó.
“Brockhaus estaba muy contento de que nos arregláramos por 100 mil dólares”, declaró Luis Miguel. “Eso da un ejemplo de su incompetencia, que me ha hecho perder millones y millones y millones de dólares personal y profesionalmente, ¿okay?”.
El arreglo, según Brockhaus, fue que la estrella compró un departamento de 1.5 millones de dólares, que luego revendió.
Brockhaus manejó de 2012 a principios de 2014 la logística de Luis Miguel en sus giras, y el cantante no pudo mencionar algún ejemplo de incompetencia en esa materia. Lamentó el “terrible costo personal” de la ruptura con Brockhaus, pues él y su esposa, Michelle, fueron sus amigos cercanos durante décadas.
“Una muy buena, muy bella amistad que tuvimos por muchos, muchos años, donde yo los invité, tú sabes, a muchos, muchos viajes de vacaciones, tú sabes, juntos, como mis invitados, claro. Y me siento, honestamente, en shock de saber que esto está pasando y estoy muy, muy afectado, afectado personalmente, afectado en mi carrera”, dijo.

“(En 2014) Tomamos la decisión de mudarnos de Acapulco, de México, ¿no?, por mi seguridad, sí”.
Luis Miguel, cantante