CDMX.- Después de nueve semanas y 50 funciones, la obra de teatro Pasión terminó su temporada la noche del domingo, en el Teatro Helénico, con la actriz Diana Bracho y el director Mauricio García Lozano como encargados de develar la placa final.
Con el recinto lleno y una función en la que imperó la risa del público y los cuestionamientos del texto, el elenco celebró el término de un proyecto que calificaron de intenso y enriquecedor.
“Me llevo la risa del público, que es una maravilla. Mientras no entraba a escena, me quedaba siempre allá atrás escuchando la reacción de la gente.
“El amor es una palabra muy delicada, pero la risa es lo máximo. Desde la risa de un bebé hasta la de un viejito”, comentó en entrevista Paloma Woolrich al final de la función.
La obra, original del inglés Peter Nichols, habla de las vicisitudes de un matrimonio de 25 años que enfrenta las consecuencias de una infidelidad del esposo, quien se involucra con una joven fotógrafa.
La obra se presentó por primera vez en 1981 en Londres y fue traducida y adaptada para su montaje en el Teatro Helénico por la actriz María Renée Prudencio. (Raymundo Zamarripa/Agencia Reforma)