Rodrigo Ávalos Arizmendi

Al parecer la estrategia de recuperación de los servicios educativos de Oaxaca para devolvérselos a la rectoría del estado, no fue elaborado ni en la universidad pedagógica ni en alguna escuela normal, más bien parece haber sido elaborado en el Conservatorio Nacional de Música, porque algunos dicen que lo están tocando por nota, poco a poco; con eso que los músicos llaman el tempo. El tempo, que casi siempre se expresa con palabras entre el italiano y el latín. Entonces puede ser andante maestoso, o puede ser molto vivace; andante ma non troppo; y así se van dando todos los tiempos en los que la música se ejecuta y es muy interesante ver cuántos factores están en la concurrencia de estas notas y tiempos. Indudablemente uno de los factores importantes lo dio la presión del sector privado después del secuestro de un familiar del presidente de una organización patronal. Otro de los factores importantes ha sido evidentemente la presión cívica de este grupo llamado “Mexicanos Primero”, que se ha encargado de cuantificar el volumen de los daños económicos que sufre el erario nacional por éste grupo que cobra y no trabaja, y que recibe prebendas y utilidades que no merece.

Otro de los elementos, uno de los más importantes, ha sido la intervención de la Suprema Corte de Justicia. Y después de esto la cuestión meramente administrativa y política de la extinción del Instituto de Educación de Oaxaca, que era el campo de acción de la Sección 22, a pesar de que esa sección no fuera la mayoritaria de la organización sindical. También están pendientes otros dos elementos, uno que tiene que ver con la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria, que es el congelamiento de las cuentas de los insumisos; y el otro la activación de las ordenes de aprehensión que podían derivar de la enorme cantidad de denuncias que hay en contra de los dirigentes de la sección 22. Y ahora no podía faltar también el lado de las pasiones, porque ya se dio a conocer la nota de unas grabaciones que dan a conocer que el señor Rubén Núñez –líder de la sección 22-, en la soledad del fragor del magisterio y de la lucha política, probablemente se sentía un poco solitario, y como una de las reglas de los bebedores, sobre todo los bebedores sólidos, no hay que beber solo, beber solo es una muestra de la decadencia del alma, muy fea, por lo tanto hay que beber en compañía, y entonces el señor Núñez al parecer contrató un servicio de escort, escort también se les llamaba a las “call girl’s”, o sea las muchachas a las que se les llama por teléfono. Y el señor Núñez parece que cuando estaba en la ciudad de México era un poquito proclive a buscar compañía femenina a cambio de pago con las cuotas sindicales.

El, desde luego, ha dicho que no, que no contrató sexo servicios, pero entre que lo contrató o no lo contrató, bueno pues ya anda por ahí, dando la vuelta en todas las redes la nota, y no hay problema, excepto porque aparte del sexo servicio por contrato directo de profesionales de esa actividad tan antigüa, quizá más antigüa que el mismo magisterio, pues ya también se está hablando de que hay algunas compañeras de él, de la sección 22, a las cuáles se les ha estado acosando mediante invitaciones sugerentes que no tienen mayor finalidad que garantizarle sus derechos laborales y sindicales a las compañeras que quieran participar como acompañantes de tan aguerrido, nutrido y ejemplar grupo de trabajadores de la educación. Pero por lo pronto, que se pueda salvar o no, el ciclo escolar, es una cosa secundaria, para los beneficios que esta nueva organización puede acarrear. Si no se arregla esto, se arreglará de alguna manera; se recuperará el tiempo y será cierto, lo que desde el mes de enero tenía el presidente de la república en su escritorio: Un plan cívico, social y político, para garantizar que profesores jubilados, padres de familia, amplios sectores de la sociedad, pudieran sustituir a los maestros, si se declaraban los de la sección 22 en rebeldía e insistían en no devolver las escuelas que previamente habían tomado, casi casi como sus cuarteles. ¿Qué es lo que estamos viendo aquí? Que el círculo se va cerrando, despacio, andante, ma non troppo, peri ahí va. Pero la recuperación de la educación oaxaqueña está llegando con la misma majestuosa presencia de aquello que los oaxaqueños conocen como su himno, que se llama: Dios nunca muere.

El gobierno, que ha estado actuando en muchos frentes para contener la beligerancia, la rebeldía y el sabotaje que la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ha desarrollado ya desde hace muchos años en Oaxaca y al parecer ahora se está terminando el espacio y con el espacio el negocio, el gobierno sabía que estas personas no se iban a quedar con los brazos cruzados; ellos dicen –los afectados por la extinción del Instituto de Educación del estado de Oaxaca- que llevan consigo una tradición de lucha. Y esa frase tan bonita, “una tradición de lucha”, quiere decir una persistencia en la ocupación de los espacios públicos para lograr sus propios fines. El problema de estas organizaciones es que siempre encuentran a quién financiar, y de quien complementarse y con quién hallar una leva que agrande las dimensiones de sus movimientos. Si bien el grupo magisterial en Oaxaca es muy grande, son aproximadamente 83 mil maestros, a nadie le viene mal tener un grupo de choque que no tiene necesariamente los colores de origen de ellos. Así es como nació la APPO, a partir de la beligerancia magisterial, no nace sola, no es un movimiento como pudiera haber sido alguna vez el PDLP -Partido de los Pobres-, o el PROCUP –Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo-.

Esas organizaciones que tenían, sobre todo en Guerrero y una pequeña ramificación, por ejemplo en la sierra, no eran movimientos que tuvieran raíz popular, sino parte de un movimiento social que en los dos casos, tanto en la guerrilla, que mantiene actualmente a mas de 20 mil personas armadas en el estado de Guerrero y que todos esos salieron de las normales rurales, que es una área en donde algunos jóvenes encuentran oportunidades de superación personal, pero donde los grupos subversivos encuentran capacidad de reproducción y espacio para su propio encubrimiento. Eso es lo que había que investigar dentro de poco y por cierto es una de las observaciones que se hacen en el documento que se le enmienda a la Procuraduría General de la República: ¿Porqué estaban ahí los jóvenes de Ayotzinapa en ese viaje extraño de Iguala? ¿Quién los llevó y porqué llevaron a los de primer año? Son preguntas que todavía no han quedado resueltas todas en la investigación. Pero volviendo al caso de Oaxaca, la APPO se creó simplemente para “doblar” las exigencias, ya excesivas, de la Sección 22 contra Ulises Ruíz. Ellos no decían que su lema era “una sociedad más justa”, “ni un rescate de las familias más pobres”, no iban por una mejor educación, ni por la justicia, no iban por el imperio de la ley, no, su único grito de guerra, de batalla y de combate era: “¡Ulises ya cayó!”. Pero ni cayó. Finalmente no pasó absolutamente nada. El gobierno tuvo que pagar con mucho dinero la desmovilización de los movilizados. Algunos de sus líderes, como Flavio Sosa, terminaron en la cárcel, pero tardó menos tiempo en salir de la cárcel el demonio de Tasmania, así le decían a Flavio, que la procuraduría en darse cuenta del túnel del Chapo. Y eso que Flavio estaba condenado a decenas de años de cárcel, y lo sacaron. ¿Y a donde lo llevaron? ¡Al Congreso de Oaxaca! ¡Lo hicieron diputado!

¿Y ahora qué es lo que sucede? La APPO se recicla. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca se recicla y se recicla porque la CNTE ya no tiene otra forma de movilizarse más que llamando a su antigüo aliado, al cual primero engendró y después alimentó. La APPO es una consecuencia del movimiento magisterial. Como casi todas las demás organizaciones de combate civil y político de ese corte en Oaxaca. Todo sale de ahí. Y ahora que les han quitado el dinero y el espacio de operación, ahora que si no trabajan no cobran, y ahora que ya no pueden los sindicalistas ocupar cargos dentro del IEEPO, porque uno de los requisitos de la nueva organización del instituto educativo es que quienes tengan antecedentes sindicales no pueden ocupar puestos de confianza, así de sencillo, y así de peligroso para ellos que habían hecho de la actividad sindical y de la actividad política una verdadera carrera profesional. Pero esa carrera profesional ¡se acabó! ¿Ahora cual otra queda? Pues la de la agitación política disfrazada de organización de reivindicaciones sociales. Dice la nueva APPO: “No estamos aquí solamente para respaldar a la CNTE; la vamos a respaldar porque se trata de darle apoyo a una organización democrática y combativa que ha sido víctima de un atropello”. Pero hasta el día de hoy nadie sabe donde atropellaron a la CNTE. Nadie tocó a la CNTE. La CNTE está intacta. Lo que se le quitó fue el espacio de operación. Es el equivalente de que usted puede evitar que alguien le dispare con una pistola, si le quita la pistola. Si no le quiere quitar la pistola pues de menos quítele las balas a la pistola.