La situación económica tumba la demanda y precio de compra al productor de carne, advirtió el presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes, José Luis González Enríquez, quien estimó que cerca de 15,000 vacas lecheras han sido sacrificadas en el último año, generando la saturación de la oferta en el mercado.
Señaló que las condiciones de dificultad económica para las familias, sumada al sacrificio de hato lechero presionan el precio de carne a la baja hasta los 22 pesos por kilogramo, cuando habitualmente se ubica en los 36 pesos por kilogramo.
Reveló que las cámaras de refrigeración en la entidad presentan una ocupación máxima porque el mercado está contraído, al considerar que el consumo disminuye porque la gente sale de vacaciones y reduce la compra del producto.
Aunado a la situación estacional, las carnicerías están manteniendo prácticamente los mismos precios al consumidor final, sin que se favorezca la regularización del mercado.
Manifestó que los consumidores han disminuido el consumo de carne durante la época actual para asumir otro tipo de gastos, lo que sumado al exceso de animales de desecho enviados a sacrificio, ha afectado a los integrantes del Sistema Producto Carne.
“Si yo quiero sacrificar una vaca lechera improductiva en este momento, no me la compran, y si lo hacen tengo que ponerme en lista de espera de entre quince y veintiún días para que pasen por ella para llevarla al rastro, y todavía hay que esperar otros veintiún días para que te la paguen”.
Señaló que este fenómeno complica la situación de los productores lecheros porque el sacrificio de una vaca lechera ayudaba a cubrir pagos pendientes como la energía eléctrica u otro insumo, pero en este momento no puede echarse mano de esta salida.
González Enríquez mencionó que el hato lechero supera en la actualidad las 100,000 cabezas de ganado, en las que se concentran aquellos animales que dan más de 20 litros de leche diaria, ya que los animales con una producción menor pasan directamente al sacrificio.