La democracia es mucho más que las campañas electorales, es un estilo de vida; es lamentable que con frecuencia la política sea vista como un medio para el enriquecimiento grupal o personal, y no como lo que verdaderamente debe ser, un servicio a la comunidad, señaló el obispo José María de la Torre Martín.

Consideró que no es digna una campaña fundamentada en promesas irrealizables; tampoco es sana una promoción partidaria apoyada en las dádivas que fomentan el clientelismo. Y menos aún que desde el poder abusen de los fondos públicos para tal propósito.

Dijo que la ciudadanía demanda campañas menos costosas y mayor compromiso con los partidos y los candidatos, pues a pesar de las reformas electorales, el presupuesto sigue siendo altísimo; en vez de dilapidar el dinero, podría destinarse para erradicar la pobreza e impulsar el desarrollo social. Se desea una promoción austera, ética y ecológica, que no ensucie el ambiente, saturando los espacios.

Exhortó a los candidatos y partidos a una política sana, “tenemos derecho a esperar lo mejor de nuestras instituciones y del liderazgo político”.

Ayer en rueda de prensa, luego de que alguien preguntara si en este proceso electoral, “los demonios andaban sueltos”, Gilberto Romo Breceda le respondió: “soy vocero de la Comisión de Laicos de la Diócesis local, no exorcista”.

Recomendó a los electores razonar muy bien su voto, y ver si realmente hay congruencia entre la actuación cotidiana de los candidatos, con la que asumen actualmente y las promesas que hacen, porque hay las que difícilmente podrán cumplirse.

Agregó, además, que han sido fructíferos los diálogos que han tenido con los candidatos a puestos de elección popular, y aclaró que hoy toca el turno a los candidatos de Movimiento Ciudadano, el jueves a Nueva Alianza, el 24 a Jesús Ríos y el 26 a Tere Jiménez, estos últimos candidatos a la Alcaldía capitalina.

Por otro lado, los miembros del Consejo de Laicos advirtieron que las guerras sucias y las descalificaciones amenazan con enturbiar la paz del estado.