No se puede satanizar el uso de las redes sociales entre los jóvenes, estar fuera de ellas sería como no pertenecer a un mundo cambiante, destacó Rebeca Padilla, investigadora de las comunicaciones; señaló que a partir de una investigación que realizó sobre la relación de los jóvenes con Internet, se determinó que hay que empezar a fomentar, desde educación básica, un pensamiento científico del manejo de estas tecnologías, para así estar atentos de cuánto se abona a creencias basadas en estereotipos y prejuicios sobre estos temas.
Expresó que hay quienes piensan que el Internet es un demonio que viene a pervertir a nuestros niños y jóvenes, o, por el contrario, que es un ángel y nos va a solucionar todos los problemas; “estas dos visiones no promueven un pensamiento científico, tenemos que enseñar a los jóvenes a tener un pensamiento analítico, crítico y reflexivo en su relación con Internet”, subrayó.
Pese a las creencias que existen en torno al uso de la tecnología, la investigadora explicó que ésta es neutral, no es ni un ángel ni un demonio, son las decisiones que se toman para que se incorpore a la vida de una persona de una manera sustentable, buscando mejoras en la comunidad.
“La línea de investigación que yo siempre he desarrollado se basa en estás preguntas en torno a nuestra relación con las tecnologías y no cualquier tecnología, sino las de la información y la comunicación; tienen un sentido amplio, desde el alfabeto, la radio, la televisión, son tecnologías que en su momento han despertado mucha preocupación e inquietudes en la sociedad”; por lo que consideró que es muy importante que la ciencia impulse la innovación de la tecnología, pero a la par de estar descubriendo mejores maneras de informar y comunicar; es importante investigar desde la perspectiva sociocultural, y la relación de los seres humanos con la tecnología y qué sentidos y significados adquiere en la vida de cada quien.