La muerte de cuna es como se le conoce al síndrome de muerte súbita del lactante, es de los decesos más frecuentes que existen; las causas son en su mayoría desconocidas, pero hay varias opciones que se pueden tomar para evitar, en la medida de lo posible, que ocurra, según detalló la pediatra María del Refugio Salinas Garduño.

Precisó que la principal forma de prevenirla es dando lactancia materna; además, dijo que es importante la posición del bebé, por lo cual cuando está en casa los padres deben cuidar que al acostarlo se encuentre de espaldas para que pueda regurgitar sin ahogarse.

“La lactancia materna nos evita la muerte de cuna por varias razones, primero porque el niño no va a comer más de lo que necesita y va a llenar su capacidad gástrica que es la centésima parte de su cuerpo, si tú le das biberón al niño y aparte de la leche que le ofreces toma leche de más, el pequeño derramará el contenido extra provocando un problema muy severo de broncoaspiración”, detalló.

Enfatizó que el colchón en que duerma el infante no debe ser muy blando, pues se corre el riesgo de que se suma al momento de acostarlo, además de que no se va poder mover libremente; recalcó que lo mismo ocurre cuando envuelven demasiado al bebé entre cobijas, sábanas o le llenan la cuna de peluches.

“Hay que evitar que duerma entre los papás, porque por el cansancio se pueden caer encima del bebé y asfixiarlo; evitar el uso de moisés, es un espacio muy pequeño, no puede hacer intercambio gaseoso adecuado, ya que se puede empezar a asfixiar con su propia respiración al momento en que inhala oxígeno y éste se le acaba por el mínimo espacio y todo lo que le ponen, luego respirará su propio bióxido. Otra situación que la puede provocar es la inmadurez del niño, por lo que se llega a dar más en niños de término prematuros o enfermos de reflujo”, apuntó.

La ex presidenta de la Sociedad de Médicas lamentó que aún haya varias causas desconocidas al respecto, por lo cual subrayó que no hay algo que dé certeza de que el niño no corre riesgo de morir, sin embargo, estos consejos diminuyen en gran medida su incidencia.

“Se ha tratado de estudiar en todos los aspectos la muerte de cuna y qué es lo que la provoca, y no se ha encontrado algo con lo que se sepa que no se vaya a morir, pero si quitamos todos los eventos alrededor del niño que pueden provocar la muerte de cuna, pues estamos del otro lado. Se ha disminuido pero no tenemos estadísticas; familias de nivel socioeconómico más deprimido, son las que mayormente adolecen esta situación, porque tienen tantos niños que están cansadas; además, es muy importante recordarles que no fajen a los bebés, los dejan muy apretados que para que no se les bote el ombligo y lo que provocan es que no puedan respirar ni tengan una digestión adecuada”, apuntó.