Hay al menos tres casos de mordedura de araña

Uno de ellos, un jovencito, murió al ser atendido

Manuel Álvarez es un pensionado de 53 años que se dedica a realizar trabajos de fontanería y electricidad. El pasado 8 de junio, se encontraba desarrollando labores de limpieza en una casa que había estado deshabitada por años, en el fraccionamiento Fundadores. Llevaba ya tres días realizando labores en ese domicilio por encargo de sus clientes. Sin embargo, no sabía lo que el destino le deparaba ya que, a la hora de remover un lavadero sucio y viejo, una de las llamadas arañas “violinistas” se le subió al cuerpo sin darse cuenta y le picó en la pierna izquierda. Uno de sus acompañantes se dio cuenta de la presencia de la araña, a la que mataron en ese momento.

Relata Manuel que en realidad no sintió la mordedura, que no sintió dolor sino hasta que, camino a su casa, cayó al cruzar la vía del tren y se golpeó la pierna izquierda, justo la misma en donde la araña lo había mordido horas antes, y a partir de ahí comenzó su sufrimiento.

Relató que se le inflamó la zona del “chamorro” y comenzó a sentir dolores muy fuertes al grado que, dos días después, pararon en la clínica 1 del IMSS, para su atención médica.

Cuando es ingresado, de acuerdo a la hoja de atención en urgencias refieren que “enterados del caso de Manuel de 53 años de edad, el cual acude al servicio de urgencias, el día 10 de junio del presente con dolor intenso inmediato y posteriormente en pierna izquierda, aumento de volumen progresivo a tal grado que imposibilita calzar zapatos, refiere además como antecedente de importancia un día previo a esto, el hallazgo de araña la cual describe como ‘violinista’ en el zapato izquierdo describiendo que recibió un mordedura de ésta e inicia a los dos días con aumento de volumen importante así como dolor y secreción, por lo que acudió al servicio de urgencias”.

El sufrimiento de Manuel se prolongó por 15 días en los que estuvo grave, con heridas necrosadas que lo llevaron al quirófano para practicarle dos cirugías, una el día 22 y la otra el 24 de junio, en las que le fue retirado tejido muerto de la pierna en donde recibió la mordedura de la araña. Para ese entonces ya presentaba serias alteraciones en la función renal y cardiaca, que pusieron en serio riesgo su vida, relata Martha Navarrete, esposa de Manuel Álvarez.

“Los primeros 15 días que estuvo en el hospital, los médicos no supieron diagnosticar bien a Manuel, porque confundieron la mordedura de araña y los síntomas que presentaba con celulitis, por lo que el tratamiento inicial, en realidad no le sirvió más allá que para estabilizarlo, pero las zonas necrosadas se extendieron prácticamente en toda la pierna llegando incluso a un testículo”.

Al ver que el daño en tejidos se extendía y sin poder contenerlo, “me hablaron de amputarle la pierna y pues, finalmente, si eso salvaba su vida, estuvimos dispuestos a esa práctica”, sin embargo, hubo cambios de médicos “por vacaciones” y llegó una internista de nombre Carmen López, “quien atinadamente y con más calidad humana y profesional que los médicos que inicialmente trataron a Manuel, cambió el esquema clínico, procedió a tratarlo, no por celulitis sino por mordedura de araña, tratamiento al que respondió favorablemente”.

Tras casi un mes de permanecer internado en el referido nosocomio, Manuel fue dado de alta y hoy está bajo estricta vigilancia, con medicamentos e indicaciones puntuales de curaciones para recuperar totalmente el tejido y la movilidad de su pierna izquierda.

Hay más casos de mordeduras de la “violinista”

En su estancia de casi un mes en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS, familiares de Manuel se percataron de que hubo al menos dos casos más de pacientes que fueron tratados por mordedura de araña “violinista”.

Martha Navarrete, esposa de Manuel relató que durante las semanas de estancia en el hospital y por pláticas con enfermeras y con los familiares de los afectados, conoció de dos casos más, uno de ellos, “sigue en el hospital en terapia intensiva y fue el caso que dieron a conocer en las noticias, pero dicen que sólo hay uno en Aguascalientes y eso es mentira, hay por lo menos tres”.

El otro caso se trató de un joven, “quien desafortunadamente murió cuando era atendido por el mismo padecimiento”, relata la señora Navarrete, quien refiere que hubo poca sensibilidad y maltrato por parte del subdirector de la referida clínica, del turno vespertino, a quien planea denunciar ante la Coesamed, “pero primero quiero que Manuel esté bien para poder darme tiempo de denunciar todo lo que pasó en la clínica mientras estuvimos ahí”.