Isaac Flores Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Llegó la hora de probarte como hacker en San Francisco, esa ciudad donde pequeñas startups se consolidan en las más grandes compañías de tecnología.
Tus objetivos: una aplicación de transporte que compite con los taxistas (¿te suena familiar?), una app que ubica tiendas y cafeterías en un mapa (¿Google Maps, eres tú?) o una red social en la que te vuelves más popular al compartir fotos (Ok, Ubisoft, ya sé lo que estás haciendo).
Estas compañías ficticias, “ligeramente” inspiradas en en la vida real, ambientan el nuevo Watch Dogs 2, donde combatirás con pandillas de hackers y criminales, usando las habilidades de programación de Marcus, el nuevo protagonista quien, por suerte, tiene más carisma que Aiden Pearce, el chico rudo del primer juego.
Las posibilidades con Marcus son tan amplias que pasé varias horas experimentando con ciberataques a grúas, conduciendo vehículos no tripulados y construyendo armamento con ayuda de una impresora 3D. Así es, además de hacker, nuestro héroe es todo un maker.
“Queríamos más opciones para el hackeo”, comentó Colin Graham, director de animación de la franquicia Watch Dogs, con quien pudimos platicar hace algunas semanas..
“Las distintas combinaciones no se obtienen con sólo presionar un botón, son más bien analógicas. De esa forma, el jugador puede expresarse combinando distintos tipos de acciones de formas que, tal vez, ni siquiera diseñamos”.
Probé con autos a control remoto, que distraían a los enemigos, mientras atraía a la policía a su escondite para iniciar una redada. La resolución de cada misión dependía de mi creatividad y, si me sentía pacífico, podía cumplirlas sin lastimar a nadie, aunque eso requiere habilidad y muchísimo “ensayo y error”.
El juego te invita también a cumplir pequeños retos extra, como competir en carreras de drones o volverte chofer privado de la app Drive. Pero lo más divertido es tomarte un momento para recorrer San Francisco, capturar algunas selfis y saludar, bailar o hasta coquetear con sus habitantes.
A diferencia de la entrega anterior, en Watch Dogs 2 puedes explorar toda la ciudad desde el comienzo (¡ya no hay que desbloquear cada barrio!). Además, hay nuevos modelos de automóviles y motocicletas, aunque la conducción, como en la primera entrega de Watch Dogs, es algo torpe por los inesperados movimientos de cámara y la sensibilidad del control.
Si lo tuyo son los juegos eternos, Watch Dogs 2 te va a encantar, pues vas a tener que invertir algunos meses para agotarlo, ya que en el extenso horizonte de San Francisco no sólo se ocultan las misiones del juego, sino los secretos de las empresas de tecnología. Pero, si te desesperan las historias blandas y no te gustan los juegos sin una misión clara, piénsalo dos veces.
$1,300 para PS4, Xbox One y Microsoft Windows.