CIUDAD DE MÉXICO.- Su abuelo, Mario Moreno Cantinflas, fue, es y será un icono de la comedia, por lo que Mario Moreno del Moral fue reticente a aventurarse en ese género. Sin embargo, al final entendió que podía hacerlo, siempre que fuera fiel a sí mismo.
“Nunca he sentido que esperen que yo también tenga que cantinflear, aunque te voy a ser honesto: le tenía pavor a la comedia porque empezaría una comparación.
“Pero no significa que tenga que hacer comedia como él, porque todos los géneros se rompen en diferentes puntos, y cada actor los puede representar de manera distinta”, consideró Moreno del Moral en entrevista.
Poco a poco ha vencido el temor a que equiparen su trabajo con el del desaparecido “Mimo de México” porque tiene claro que son dos personas diferentes.
“Dije: ‘Juega también, diviértete’, porque si estás todo el tiempo con eso en la mente no vas a disfrutar nada. Trato de soltarme, juego en el teatro y, a final de cuentas, estoy siendo actor y yo creo mis personajes”, agregó.
El también director y productor participa actualmente en la obra AMORatados, y el 2 de octubre termina la temporada de Marcela en Teatro en Corto.
Del Moral asegura que no ha tomado ventaja de la fama de su abuelo, y que abrirse paso en el mundo del entretenimiento ha sido complicado.
“Se trata de demostrar que yo me he preparado para algo, que tengo las ganas de ser alguien por mí, sin olvidarme nunca de quién es él porque no voy a negar quién es mi abuelo y todo lo que hizo”.
El actor ya dirigió su primer cortometraje, Lazos Verdes, con el apoyo de Fundación Cantinflas y alista el siguiente relacionado con el abandono de los ancianos.
Para antes de concluir el año planea la realización de tres cortometrajes más, uno de animación relacionado con reciclaje de basura, otro sobre trata de blancas y uno más del cáncer de mama en hombres. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)