No permitirán la venta de bebidas embriagantes en domicilios particulares durante la verbena abrileña; el Municipio busca rescatar calles como Nieto y Rayón que en la feria se convierten en cantinas en plena vía pública, reconoció el regidor Éric Berthaúd Reyes. Recalcó que esto era parte de los detalles que se pretendía contemplar en el convenio con el Patronato de la Feria.

“Vamos a tratar de evitar totalmente eso; ya no son comercios que están establecidos, es gente que pone un puestito para venta de alcohol al por mayor y no cuentan con todos los requerimientos necesarios; haremos todo lo posible para que Reglamentos esté al pendiente y los verificadores nos estén informando y quiten a los vendedores de esta manera”, indicó.

Dijo que con ello se pretende evitar que este tipo de zonas sean invadidas por jóvenes que no permiten una diversión sana dentro de las fiestas de abril, ya que atemorizan a quienes pasan por ahí, causan una serie de desmanes, e incluso consumen otra clase de sustancias.

“Es un punto focal, hay que evitar que la calle Nieto sea estrangulada por jóvenes que consumen alcohol al por mayor y a granel, y que ocasionan varias trifulcas y mega pleitos entre varios grupos. Vamos a tratar de evitar que sobre todo esa calle se vuelva un callejón peligroso para los jóvenes y que esté fuera de control”, recalcó.

Dijo que es importante que tanto la Dirección de Reglamentos como Desarrollo Urbano estén al pendiente de este tipo de negocios, para que todos aquellos que no cuenten con el permiso correspondiente, se les impida seguir operando impunemente.

“Se mencionó incluso sobre la venta de paletas que traían alguna bebida alcohólica, llegó a existir este tipo de productos con bebidas reales, a diferencia de otras nieves que son artesanales y traen nada más el sabor; se debe regular porque tienen lo mismos efectos que una bebida preparada, pero en envoltura y congelada”, detalló.

El edil precisó que también se estarán llevando a cabo rondines en las inmediaciones del perímetro ferial, para evitar la presencia de franeleros, y quienes se adueñan de las calles para hacer su “agosto” con quienes buscan en dónde estacionarse.

“Desafortunadamente no tenemos el suficiente personal, y en lo que quitan a uno ya se está instalando otro; vamos y llamamos la atención o se sanciona, se meten a su casa y a los cinco minutos salen; lo que tenemos que hacer como sociedad, es no permitir que se cobre el uso de la vía pública, contribuir a que ello acabe”, señaló.