El delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial, y Urbano (Sedatu) en Aguascalientes, Isidoro Armendáriz García, reconoció que los trabajadores de la entidad destinan hasta el 25% de su salario para el pago de transporte, por las deficiencias de movilidad en la zona metropolitana.

Indicó que considera el tema de movilidad como uno de los aspectos primordiales que repercuten en la calidad de vida de las familias, porque tienen menos recursos y cuentan con menos tiempo de convivencia familiar.

Expuso que los problemas recurrentes de la población se centran en una afectación económica, además de generarse mayores riesgos para grupos poblacionales vulnerables como las mujeres y personas de la tercera edad.

Manifestó que las deficiencias del sistema de transporte público implican importantes rezagos para la entidad, ya que la problemática acarrea dificultades financieras en perjuicio del sector productivo, sumados a factores de estrés laboral y complicaciones al seno del hogar.

Expresó que la principal afectación económica se centra en los hogares y los centros de trabajo, ya que el destinar más recursos al uso de transporte por hacer transbordos o dirigirse a distancias lejanas, genera que las familias cuenten con menos ingresos.

Subsecuentemente, las empresas registran complicaciones porque su personal que se traslada desde un sector de la mancha urbana hacia el sector opuesto, tiene un mayor riesgo de incumplir con su horario laboral, lo que a su vez implica que las compañías destinen muchos más recursos al costo de transporte de personal, enfatizó.

El funcionario consideró que la necesidad de llegar temprano al trabajo pone a las mujeres en estado de vulnerabilidad, ya que las deficiencias del transporte y la necesidad de llegar a tiempo a su trabajo las expone a abusos y vejaciones, al momento de tener que tomar un transporte a temprana hora y retornar por la noche en las mismas condiciones de oscuridad.

Por último señaló que la población de la tercera edad se ve obligada a usar unidades inadecuadas, que no cuentan con un modelo de servicio que considere a quienes enfrentan enormes dificultades para el uso de camiones urbanos.