Saúl Alejandro Flores

Mis gentiles lectores se han manifestado diversas opiniones, posturas, argumentos, análisis respecto al derecho humano al agua, destacando la oposición hacia la privatización del recurso que se avecina en un futuro próximo, sin embargo, eso no es en futuro, lo tenemos ahora y desde hace mucho tiempo, tal es el caso en el que se paga el agua en cualquiera de sus presentaciones a un precio elevado y digo presentaciones porque se trata del agua embotellada, ya sea como tal o la presentación de refrescos u otras bebidas, hábito en el que a nivel mundial México ostenta un primer lugar.

Por consiguiente en México a través del agua embotellada se paga un precio desorbitado, más alejado de los países del llamado primer mundo, porque en primer lugar basta con decir que el agua para consumo humano(beber)en esos países se recurre al grifo, en cambio, en la ciudad de Aguascalientes en donde se paga un precio alto por metro cúbico (mil litros) 30 pesos, entonces por mil litros de agua por cada botella estaríamos pagando aproximadamente diez mil pesos. Ven la ganancia de las embotelladoras y si hablamos de garrafones es un poco menos la cantidad, pero curiosamente un barril de petróleo es más barato que un barril lleno de agua purificada, aproximadamente 500 pesos, eso ya se los había mostrado a ustedes en este espacio hace aproximadamente diez meses.

Ya que hablé de derecho humano al agua vamos a asomarnos un poco sobre esta concepción que hace que sea posible en lo conceptual y en el ámbito legal. Como lo establece el documento E/C.12/2002/11 correspondiente al 29 periodo de sesiones (2002 Observación general No. 15). Al referirse a los artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que definen lo siguiente: “El agua es un recurso natural limitado y un bien público para la vida y la salud. El derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y en condición previa para la realización de otros derechos humanos”. “El derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico”.

Bajo esta perspectiva legal y conceptual debemos pasar a lo real, muchas palabras y palabras, a veces dificultan el permitir ubicar los alcances del agua como un derecho humano y nos dispersamos en problemas constantes o focalizados y no observamos los problemas mayores, en Aguascalientes se vive la efervescencia y descontento ante los servicios de la concesionaria, pero pocos por hábitos no saludables pasan de largo sobre todo en el consumo de agua embotellada como dije en su presentación de agua y refresco.

Ahora bien, qué sucedería si como parte de una política pública los organismos operadores, con el respaldo auténtico y planeado del gobierno federal y de los estatales según sea el caso, garantizarán como la mayor parte de los países desarrollados el consumo seguro del agua de grifo, eso es posible en la medida de que se cuente con un sistema óptimo de potabilización, que no se presenten tandeos ( ya que al haber interrupción del flujo en la tubería se crean vacíos y colonias bacterianas que además de perjudicar la red, deterioran la calidad del agua potabilizada), lograr que la presión sea suficiente, para no recurrir al almacenamiento en aljibes o depósitos que no se les da la limpieza y mantenimiento correspondiente, por lo cual se vuelve a contaminar el agua.

Amable lector en nuestra mente tenemos la idea de que el agua es de pésima calidad y no puede ser bebida, nos genera desconfianza y se recurre a las bebidas embotelladas que son de alto costo, por ello, las autoridades municipales y del estado deben emprender una política pública y una serie de medidas que garanticen la calidad del agua de la red para beber, eso es posible y por supuesto ello garantizaría un ahorro enorme para los miles de hogares, suena fastidioso repetirlo y compararnos, pero eso sucede en otros países y en algunas ciudades, hace poco circuló en las redes que la ciudad de San Francisco en los Estados Unidos de América es la primera ciudad en suprimir el consumo de agua embotellada, que además por su envase es generadora de contaminación, así que existen puntos en dicha ciudad en que se puede llenar la botella del consumidor y ser fieles con el derecho humano al agua, entre otras cosas y por supuesto es un duro revés a la privatización.

En el tema del derecho humano al agua aún hay varios matices en los cuales ahondar y revisar, porque es importante que el derecho humano al agua no quede en buenas intenciones o leyes perfectas, sino en leyes y reglamentos aplicables y de resultados. Porque insisto hasta el momento sólo se ha visto al derecho humano al agua como un servicio y esta visión es corta, porque la reforma al Artículo 4 constitucional, como lo abordaré más adelante va de la mano a un ambiente sano y esto se aplica como trasciende en el rubro del agua como servicio, porque ya no se miraría sólo como el abastecimiento y distribución, conceptos que en la hidráulica tienen significado distinto, sino se entraría con el alcantarillado y el saneamiento, así como en la disposición y reutilización del agua tratada.

Las tareas a realizar en el sector agua son muchas y diversas, hay pendientes que atender y problemas que prever, sin embargo, la importancia de que el derecho humano insisto no quede en buenas intenciones y no se convierta en un discurso demagógico queda en manos de todos los usuarios que deben actuar e involucrarse, además de educarnos en su consumo y no se llegue a confundir que el derecho humano implica el no pago, el agua se paga, pero no con abusos, debe haber equidad, por ello se debe garantizar el abasto, su calidad en los años venideros, al igual la responsabilidad por mantenerla y sanearla, estas deben ser acciones tendientes a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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