La transformación de los poderes judiciales estatales cobrará fuerza en los próximos años, hasta lograr la conversión total hacia los nuevos sistemas de impartición de justicia con oralidad total, donde la materia mercantil plantea el reto de resolver en ese modelo todos los asuntos, independientemente del monto de su cuantía.

Al respecto, el presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Manuel Ponce Sánchez explicó que la oralidad en este rubro inició con la atención y resolución de casos en audiencias para los asuntos con monto en litigio por 330 mil pesos.

Actualmente, dicho techo se ha incrementado y casi llega ya a los 560 mil pesos, pero la tendencia es que se vaya incrementando para que sean más los expedientes que se resuelvan en oralidad, hasta llegar al 100%.

Es decir, se trata de desplazar en los próximos tres años el sistema tradicional basado en documentos para basarlo en audiencias, con respuestas mucho más rápidas por parte de los tribunales en la materia.

Ante ese desafío, dijo, los poderes judiciales de los estados transitan ahora en un tiempo de preparación, tal como lo establece la reforma constitucional y ello significa un quehacer importante para generar las condiciones de oralidad en todas las áreas de impartición de justicia.

Señaló el magistrado Ponce que la necesidad imperante de impulsar nuevos modelos de justicia en las diferentes materias se va atendiendo paulatinamente y si bien ya se ha avanzado en gran medida con la oralidad en el área penal, ésta debe consolidarse, pero a la vez dar lugar a que se desarrolle el modelo en las otras materias del derecho.

“Eso implica crecer y habilitar infraestructura, implementar tecnología diferente y de vanguardia, porque el tema tecnológico lleva una dinámica intensa de progreso y capacitación; es necesaria la capacitación sobre todo del personal, que se vayan preparando desde que están en las universidades quienes atenderán estos asuntos, así como el personal que ya está inmerso en ellos”.

Ponce Sánchez subrayó que el problema fundamental para los poderes judiciales es que cuando viene una reforma, los asuntos que se van a llevar con las reformas son sólo los nuevos, pero todo lo que hay en trámite previo se debe seguir bajo el modelo anterior.

Eso es un predicamento, dijo, pues los juzgados tradicionales tienen que seguir funcionando, pero a la vez hay que invertir y operar en los nuevos, lo cual es un enorme reto; “Sin embargo, el ámbito mercantil se verá reforzado a partir de enero del próximo año y se concretará en menos de tres años”.