CDMX.- México galopa rumbo al oro olímpico.

Raúl “Potro” Gutiérrez no carga solo con la responsabilidad del Tricolor. El técnico incorporó a su equipo de trabajo a Juan de Dios Ramírez Perales y Marco Antonio Sánchez Yacuta, con quienes jugó como futbolista, y al preparador físico y entrenador de porteros de la plantilla Sub 17 campeona en el Mundial de 2011, Vicente Espadas y Rosario Piña.

Ese equipo ha puesto los cimientos para que a partir de este jueves México luche por refrendar el oro, cuando debute contra Alemania en Salvador de Bahía.

Sánchez Yacuta y Ramírez Perales apoyan al “Potro” en el análisis de los rivales y en el trabajo de la zona defensiva. Los avalan sus trayectorias como lateral izquierdo y central, respectivamente.

“Tratar de que él no lleve tanta presión. Es la cabeza, nos toca apoyarlo y tenemos mucha confianza. En todo el cuerpo técnico hay una gran armonía, se trabaja muy bien, estamos todos en la frecuencia y sintonía, esa es una parte por la que el equipo está funcionando”, resumió Sánchez Yacuta.

Gutiérrez fue compañero de Sánchez Yacuta en el América y de Ramírez Perales en Selección Mexicana.

Al conquistar el título en el Mundial Sub 17 de 2011 y el subcampeonato en 2013, el “Potro” estuvo apoyado por Espadas y Piña.

Tanto el preparador físico como el entrenador de porteros han sido clave para fortalecer la estructura en Selecciones menores.

Éste es el otro Tricolor, que también sueña con ver izada la bandera y escuchar el Himno Nacional Mexicano, en Río de Janeiro.

Todos en sintonía

Raúl Gutiérrez, DT Selección Olímpica, lleva siete años en Selecciones Menores y está a la puerta del mayor reto de su trayectoria.

Como cabeza del Tri que busca refrendar el oro, el “Potro” eligió con detalle a la plantilla y a los integrantes del cuerpo técnico.

“El objetivo principal, que es buscar una medalla, quedar campeones, ese objetivo está por encima de los detalles de convivencia.

“Estos jugadores han demostrado tener una característica grupal sobresaliente. Siempre terminamos con grupos de trabajo muy bien estructurados y con un marco de respeto importante, eso a la convivencia le viene al 200%”, expresó.

Superar el “ya merito”

Juan de Dios Ramírez Perales, auxiliar técnico, fue un pilar en la defensa de la Selección Mexicana, esa que destacó en la Copa América 1993 y en el Mundial de 1994, pero que superó el “ya merito”.

El “Capi” ahora transmite sus conceptos y experiencia, con el afán de que el Tri trascienda.

“Qué más nos gustaría que esta Selección diera ese salto mostrando una gran capacidad primero que nada en estos Juegos Olímpicos y como les ha mencionado el ‘Potro’, y coincido, ellos son los futuros que pueden cambiar esa perspectiva del ya merito”, comentó.

Hay hambre de triunfo

Durante los entrenamientos, Marco Antonio Sánchez Yacuta, auxiliar técnico, no sólo ha repetido hasta el cansancio los ejercicios con los futbolistas, sino que hasta a veces ha jugado en los interescuadras; predica con el ejemplo.

“Hay un gran espíritu de trabajo, tanto del cuerpo técnico como de jugadores. Hay una gran relación, muy buena interacción, creo que estamos todos muy conscientes y enfocados en lo que se nos viene y lo que he notado es que todos tenemos un hambre de ganar muy notable”, destacó.

Lleva al mejor portero

Rosario Piña, entrenador de porteros, fue clave en la elección de Alfredo Talavera como refuerzo.

Más allá del cariño que le tiene a Raúl Gudiño, el entrenador de porteros tuvo que sacrificar el aspecto sentimental.

“Al final se tiene que llevar al mejor (Talavera). Se quedó fuera Gudiño, que es un excelente portero, decidimos también por Lajud por todo lo que ha jugado: Centroamericanos, Panamericanos, Preolímpico. Creo que en ese momento era de decidir quién anda y está mejor, es una decisión que sí duele, pero tienes que llevar al mejor para poder ganar”, comentó el entrenador de porteros.

Un Tri que asfixie

Vicente Espadas, preparador físico, es el encargado de que el futbolista mexicano siga corriendo al minuto 90 como si el partido apenas empezara.

El preparador físico del Tri Olímpico pretende explotar al máximo la resistencia del jugador mexicano. Que el rival se sienta asfixiado, superado en cuanto a la intensidad.

“El reto es que todos los que participen rindan con la mayor determinación, corran en cada línea, que aprieten, que hagan ese famoso pressing dos contra uno, esa determinación, que corran más que el rival, que por cada línea compitas mejor, que te sientas mucho mejor que el rival en esa zona”, expresó. (Édgar Contreras/Agencia Reforma)