Tras haber sido reelecto para mantenerse un periodo más al frente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Antonio Robledo Sánchez sostuvo que el sector ha cobrado nuevos bríos en la entidad, pues la obra pública se ha incrementado y más del 95% es ejecutada por empresas locales, lo cual ha repercutido en el hecho de que entre las nuevas generaciones se haya recobrado el interés por estudiar carreras relacionadas con el ramo, como ingeniería civil y urbanismo.
Sostuvo que prueba de ello es el hecho de que en los últimos dos años el número de socios de este organismo empresarial haya aumentado de manera considerable, pasando de una membresía de 123 a 162 constructores, la mayoría de ellos jóvenes; además de otros 33 jóvenes que se han acercado en su calidad de estudiantes.
Robledo Sánchez señaló que uno de los atractivos de pertenecer a la CMIC es la representación con la cual cuenta este organismo ante los tres niveles de gobierno, lo cual se ve reflejado en el hecho de que el 60% de la obra pública que se licita sea asignada a empresarios afiliados a esta cámara empresarial, pues el favorecer a los constructores locales es una de las demandas en las que mayor hincapié se hace a los gobierno locales.
Subrayó que el monto de la inversión en obra pública a nivel local ha permitido que un buen número de empresas del ramo se mantengan activas, pues tan solo el año pasado la inversión fue superior a los dos mil millones de pesos de obra pública y en 2014 el monto fue similar, lo cual brinda seguridad al sector en el sentido de que no habrá una crisis.
Para finalizar, el presidente de la CMIC sostuvo que lo anterior, sumado a las obras que llevan a cabo con inversión privada, ha permitido que las nuevas generaciones vean en la construcción un modo de ganarse la vida, propiciando el resurgimiento de carreras como la ingeniería civil, pues hay demanda de estos profesionistas, así como de arquitectos y urbanistas.