A punto estuvo de consumarse extorsión telefónica en zona sur de la ciudad. Un ciudadano cayó en el engaño de que tenían secuestrada a su hija y, desesperado, estaba intentando juntar la suma que le exigían. Policías estatales asignados a conocido centro comercial, le brindaron ayuda y orientación.
Durante un recorrido pie tierra por el centro comercial, los oficiales detectaron que en uno de los cajeros automáticos estaba el ofendido, en actitud inquieta. Entraba y salía con el celular en la mano, por lo que se procedió a preguntarle si se encontraba bien.
Les dijo que había recibido amenazante llamada, advirtiéndole que tenían secuestrada a su hija y le exigieron fuerte suma de dinero, además que la depositara en tienda de conveniencia.
El respondió a los hampones que no tenía tanto efectivo y como suele suceder, el extorsionador empezó a bajar la tarifa. Hasta llegar a 7 mil 500 pesos. El ofendido manifestó que esa cantidad también estaba fuera de su alcance.
Agregó que hacía escasos minutos lo sacaron de su casa con el engaño de que tenían a su hija privada de la libertad. Recibió la llamada del número celular 449 329 15 20.
Le aclararon que era un intento de extorsión. Vía frecuencia de radio transmitieron la novedad y oficiales del grupo femenil acudieron al domicilio del afectado, constataron que ahí estaba la joven, ilesa y tranquila.