José de Jesús López de Lara

Un jornalero de un racho ubicado en el poblado de San Jacinto, perteneciente al municipio de Rincón de Romos, fue encontrado muerto de un balazo en el abdomen.
Todavía con vida, la víctima se comunicó a los servicios de emergencia para pedir ayuda.
Cuando llegó una ambulancia del ISSEA y policías preventivos de Rincón de Romos, los paramédicos detectaron que el hombre ya había muerto.
La víctima fue identificada como Albino “N” “N”, de 55 años, quien murió mientras esperaba ayuda.
Los trágicos hechos se registraron el lunes a las 04:00 de la madrugada, en el interior del rancho “Los Pirules”, que se ubica en la carretera federal No. 71, a la altura del poblado de San Jacinto, en el municipio de Rincón de Romos.
Hasta la escena del crimen llegaron policías preventivos de Rincón de Romos y policías estatales, además de agentes del Grupo Exterior “Rincón de Romos” de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
De acuerdo a las investigaciones llevadas a cabo, se estableció que a las 04:00 de la mañana, una persona del sexo masculino se comunicó vía telefónica al servicio de emergencia 066.
El hombre, que se identificó como Albino “N” “N”, pedía ayuda desesperadamente, ya que lo habían herido de un balazo en el abdomen.
De igual forma, comentó que se encontraba en el interior del rancho “Los Pirules”, ubicado en la carretera federal No. 71, en el poblado de San Jacinto, Rincón de Romos.
Mientras se activaba una ambulancia del ISSEA para trasladarse al lugar de los hechos, el operador del servicio de emergencias trató de tranquilizar a la víctima.
Debido a que no se daba con la ubicación del rancho, los servicios de emergencia tardaron en llegar más de 20 minutos aproximadamente.
Finalmente, policías preventivos de Rincón de Romos y paramédicos del ISSEA llegaron al lugar de los hechos, pero se encontraron con otro obstáculo.
Y es que la puerta de acceso principal al rancho estaba cerrada con cadenas y candado, por lo que tuvieron que destrozarlo.
Ya en el interior, tuvieron que caminar aproximadamente 500 metros hasta llegar a una finca, donde encontraron a Albino “N” “N” muerto y sentado en un sillón.
Cuando agentes de la FGE cuestionaron al operador del servicio de emergencias que atendió la llamada, informó que la víctima logró manifestar que había sido agredido por un primo.
Durante las investigaciones realizadas en la escena del crimen, no se encontraron huellas de violencia ni tampoco objetos robados.
Asimismo, en el suelo se localizaron unas huellas de calzado tipo huarache, que se dirigían hasta la parte posterior del rancho. Se presume, que el asesino brincó una barda para escapar hacia un río cercano.
El cadáver de Albino “N” “N” presentaba una herida por proyectil de arma de fuego en el abdomen. Se le trasladó al SEMEFO para las investigaciones correspondientes.
Familiares de la víctima, confirmaron que Albino “N” “N” tenía viejas rencillas con un primo al que identificaron como Juan “N” “N”, quien no ha sido localizado y ahora aparece como el principal sospechoso de este crimen.