El gobierno griego volvió a poner sobre la mesa el papel que juegan los prestamistas internacionales en la vida de los pueblos, sin embargo no hace falta ir hasta tierras helénicas para comprobar los pro y contra de ese tipo de apoyos, basta con revisar la actitud de los bancos mexicanos y acreditar que cobran de intereses las perlas de la Virgen y en cambio pagan un porcentaje irrisorio a los ahorradores.

De esto pueden dar cuenta aquellos que ante la necesidad de salir adelante en un negocio o por una urgencia familiar solicitaron un crédito, pagando intereses altísimos que en algún momento hizo impagable la deuda y los llevó a la ruina.

El presidente nacional de los transportistas de carga, Roberto Díaz Ruiz, destacó que la vocación de financiamiento se ha perdido desde que tiene la tasa diferenciada entre la activa y la pasiva, por lo que paga intereses minúsculos, pero cuando se trata de prestarlo lo hace con el 300% o más de lo que recibe el ahorrador, lo que desalienta tener un “guardadito”.

En otros tiempos el diferencial entre interés cobrado y el interés pagado a los ahorradores era de 50%, pero con el alza desproporcionada lo único que provoca es que cada vez sean menos los que quieran tener sus recursos en una institución bancaria, al mismo tiempo empuja que los necesitados recurran a los agiotistas que en apariencia cobran menos renta pero en la práctica el abuso es su sello distinto.

El líder de la Canacar subrayó que el día que la banca retome su visión como debiera ser, las afores también tendrán un buen rendimiento igual que los ahorros y de esta manera habría más circulante y mayor inversión, desarrollo y empleo.

”Mientras la banca no otorgue créditos, sobre todo para proyectos nuevos, la creación de empleos puede ser aún más complicada, y el estímulo al ahorro cada vez es más reducido”, sostuvo Díaz Ruiz, al subrayar que los banqueros se defienden asegurando que el riesgo país es muy alto, sin embargo hace bastantes años que existe la atonía de los créditos.

Ante la poca inclinación de ser parte del crecimiento económico provoca que muchas personas prefieran gastar su dinero a tenerlo ahorrado, ya que por ejemplo si alguien tiene un millón de pesos en una cuenta de cheques, “si la banca le da 500 pesos al mes de intereses es mucho”, reiteró.

Un caso similar ocurre con las afores, que por más campañas que se hacen para que los trabajadores depositen una cantidad extra quincenal o mensual a su cuenta no lo hacen porque faltan incentivos, lo que lleva a que al final de su vida laboral tengan sólo lo que por obligación hicieron junto con las empresas contratantes.

Por su parte, Salvador Gutiérrez, presidente de la Cámara de Comercio (Canaco), destacó que “el alto costo del dinero de la banca sigue siendo una limitante para las empresas” ya que es uno de los más caros del mundo, además de que exige a los micro y pequeños empresarios presentar garantías al 2 por 1 para obtener un empréstito y así seguir trabajando.

Dijo que así como la banca privada no apoya capital de riesgo, lo cual frena la economía, la banca de desarrollo tiene planes poco atractivos y que cambian cada sexenio, lo que pone un alto al crecimiento económico que demanda el país que sigue con una baja productividad.

Al respecto, el lunes pasado el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, reconoció que la baja productividad es la principal tarea que enfrenta el país y es el motivo por el cual la economía tuvo un menor desempeño respecto a otros mercados emergentes, en los últimos treinta años.

Aunque se recomienda elevar la producción, esto no será posible mientras los banqueros no cooperen reduciendo el interés. Es necesario romper ese nudo gordiano para avanzar en que todos entren al círculo virtuoso de ganar-ganar, de otra forma sólo se bordan posibilidades y esperanzas que a final del día no solucionan el problema.

Se desconoce en que va a terminar el asunto de Grecia, pero lo que es una gran verdad es que México necesita dinero fresco y no caro para impeler la maquinaria productiva, lo que es factible en la medida que los dueños del capital acepten participar en esta liberación que a ellos mismos les conviene.

FÁBRICAS DE DESEMPLEADOS

Cada vez que alguien tiene la osadía de señalar que hay carreras profesionales que están saturadas y por lo mismo los titulados tienen pocas posibilidades de ingresar al mercado laboral, de inmediato surgen respuestas lacerantes por considerar que los comentarios tienen “otros fines”, lo que a final de cuentas sólo queda en un debate mediático de uno o dos días.

Eso no obsta para que siga el problema, mismo que se resolverá cuando se haga un estudio a fondo de cuáles licenciaturas deben suspender o moderar la matriculación por un cierto período, lo que sería obligatorio para todas las instituciones, sean oficiales o privadas.

Aunque son varias las carreras que presentan este inconveniente, es más agudo en la normal al ser centenares los que anualmente obtienen el diploma y pasan años para que logren una oportunidad de trabajo. El director del Instituto de Educación de Aguascalientes, Francisco Javier Chávez, informó en mayo pasado que 3,415 normalistas y licenciados en educación realizaron el prerregistro para obtener una plaza como profesor, que este año únicamente se ofertaron 180 lugares para educación básica de jornada definitiva y 722 plazas horas en educación secundaria.

Bajo el supuesto de que todos los espacios sean asignados, tanto en primarias como en secundarias, 2,513 se quedan sin oportunidad, lo que muestra el conflicto emocional que viven quienes tienen una carrera terminada y cuentan con el diploma correspondiente, pero no pueden ejercer porque es muy limitado el número de plazas.

Para evitar que siga creciendo esta cuestión se requiere un análisis de fondo, teniendo presente que no sólo es la situación particular de cada desempleado sino lo que se invierte en su preparación para que al final del día le digan que no hay trabajo, o que le den una suplencia de días o semanas que en nada soluciona la situación.

Es preferible que le digan a los aspirantes cuál es la situación laboral en la carrera educativa y qué les espera al término, con lo que podrán correr el riesgo de enfrentarse a las adversidades o buscar otras opciones, o como se señala en el segundo párrafo, detener la inscripción.

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Cada quien actúa en su momento, espacio y circunstancia y de acuerdo a las condiciones que están a su alcance, por lo que es alentador saber que la Universidad Autónoma (UAA) y el Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA) tienen como política la publicación de libros, que podrá ser de manera mínima en comparación con instituciones de otras partes de la República y el extranjero, pero lo importante es que lo hacen.

Este Diario informó que de 2010 a la fecha, la UAA ha editado un promedio de 50 libros anuales, aunque en 2013 llegó a 70, en tanto el ICA ha tenido en los últimos cinco años una producción de entre 15 y 20 libros al año

En el caso de la Universidad se le da prioridad a los textos que son producto de investigaciones que llevan a cabo catedráticos de la propia UAA y a futuro se ampliará la publicación de creativos literarios, lo que ya hace el ICA.

En otra ocasión se mencionó Con Usted sobre la necesidad de que los libros que se editan en la entidad y sin importar qué institución lo haga, deben llegar a las librerías comerciales y claro está, las propias de cada lugar, para que estén al alcance del público en general, recuérdese que los conocimientos deben ser universales y con opción cercana, económica y variada para quienes les gusta conocer el trabajo editorial que se hace en y de Aguascalientes.