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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco 21-Mar .- Opción uno: ayudar a vender. Opción dos: pagar la cuota.
La tercera alternativa no existe para los dueños y encargados de centros nocturnos cuando son abordados por el crimen organizado.
Una persona relacionada con la operación de antros y bares en la capital de Jalisco habló con Grupo REFORMA, de manera anónima, sobre la obligación que tienen de relacionarse en el negocio de las drogas.
Semana con semana se aparecen dos sujetos en el establecimiento, casi siempre en motocicleta, y por su facha, de playeras con brillos o cachuchas, los guardias y trabajadores ya saben de qué se trata.
Ellos llegan al antro y dejan un kit con mariguana, “tachas” y cocaína que deben venderse o pagar por adelantado los 5 mil pesos que vale el paquete.
“Nadie se atreve a decir que no, de una u otra forma, los tienes que dejar, no te estoy diciendo que en todos lados pasa esto, yo he trabajado en mucho lugares y sabes que es algo recurrente, todos en el medio saben, pero nadie dice nada y mucho menos se denuncia”, expresó el informante.
Él sabe que difícilmente se puede erradicar esta actividad, pese a los operativos que ha implementado la Comisaría de Guadalajara en locales de este giro.
“Yo estoy a favor (de los operativos), pero es un arma de doble filo, porque la misma gente que hace estos operativos podrían incitar algún enfrentamiento y tampoco son suficientes, porque siempre que vayan van a encontrar producto, el tema es prevenir y atacar la extorsión que existe sobre los negocios”, manifestó el denunciante.
Desde diciembre, la Comisaría tapatía ha revisado por lo menos 45 antros, restaurantes y bares, y 18 han sido clausurados por detectar comercio de narcóticos, venta de licor a menores o no contar con medidas de seguridad y permisos.
En los dispositivos también han sido detenidos, al menos, 12 personas por narcomenudeo y se han asegurado más de 200 dosis de enervantes.
No obstante, en ningún otro Municipio se han extendido estas acciones y previamente, la Fiscalía General del Estado y la PGR sólo realizaron revisiones en cinco negocios del tipo, desde 2013.
Tan sólo en la primer quincena de diciembre pasado, la Policía local e inspectores tapatíos cerraron un total de nueve bares, en los cuales se detectó la venta de droga al menudeo, venta de alcohol a menores y trata de persona.
En uno de los antros, los uniformados encontraron en una mesa 15 paquetes con cocaína.