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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 11-May .- El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos fichó hoy a Diana Espinoza Aguilar, identificada como pareja sentimental de Rafael Caro Quintero, por realizar actividades comerciales a su nombre.
Tras quedar señalada como Narcotraficante Especialmente Designada de conformidad con la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros (Ley Kingpin), todos sus bienes e intereses bajo jurisdicción de ese país quedan congelados y a los estadounidenses se les prohíbe participar en transacciones con ellos.
“La designación de Diana Espinoza Aguilar demuestra una vez más que el fugitivo narcotraficante Rafael Caro Quintero depende en gran medida del apoyo de sus familiares”, expresó en un comunicado John E. Smith, Director Interino de la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC).
El Administrador Adjunto de la DEA, Jack Riley, señaló que el capo fue responsable del asesinato en 1985 del Agente Especial de la DEA, Enrique Camarena, por lo que están utilizando, dijo, todas las herramientas posibles para atacar y desmantelar organizaciones criminales como la de Quintero.
“Gracias a esta acción del Tesoro, Diana Espinoza Aguilar ha sido expuesta como un integrante clave y facilitadora de Caro Quintero y su vicioso régimen de tráfico de drogas global y sistema de lavado de dinero”.
De acuerdo con un comunicado de la Embajada de Estados Unidos, la mujer ha tenido vínculos con actividades de tráfico de drogas durante años.
En 2008, indicó, fue detenida en México junto con su marido, en aquel tiempo un narcotraficante colombiano, acusada por delitos relacionados con cargos de tráfico de drogas y lavado de dinero. Fue condenada a prisión y mientras estuvo encarcelada en Puente Grande, Jalisco, conoció a Caro Quintero, también preso entonces.
“Espinoza Aguilar posee algunos bienes de Caro Quintero bajo su nombre, los cuales él obtuvo de las ganancias de la droga”, agregó la sede diplomática.
Quintero, refirió, es un importante narcotraficante mexicano y también fugitivo de la justicia de los Estados Unidos.
El 9 de agosto de 2013, salió de prisión en México cuando aún restaban 12 años para que cumpliera su sentencia y, de acuerdo con la Embajada, continúa involucrado en actividades de tráfico de drogas desde su liberación.