Dos sacramentos de iniciación dentro de la fe católica han sido celebrados en el templo de San Peregrino Laisiozi y de manera simultánea en la familia Sánchez Rosales.
La pequeñita Isabella fue bautizada con el primero de ellos, mientras su hermanito, José Eduardo, recibió el segundo, que es la sagrada eucaristía, ambos con un valor santo, para lo cual sus familiares también se prepararon.
Una cálida bienvenida en la casa de Dios es la que tuvieron los jóvenes herederos de la mano del sacerdote que presidió su santa misa. Durante la solemnidad, el niño José Eduardo se postró para recibir en cuerpo y sangre de Jesucristo, permaneciendo así para dar gracias por este importante don.
Al término de la misma, se llevó a cabo el ritual que daría la bienvenida a la comunidad católica a la bebita Isabella, conformándose así a dos consagrados del Altísimo.
Este importante acontecimiento fue festejado con una reunión familiar, congregándose con los festejados sus seres queridos más cercanos, quienes los felicitaron inmensamente.