La parroquia de San Juan Pablo II llevó a cabo la preparación de innumerables niños y niñas que asistieron al catecismo con la finalidad de ser merecedores de la sagrada eucaristía.
Con meses de anticipación, los chiquitines acudieron a las pláticas donde conocieron la historia de Jesús, así como el significado de los sacramentos, además de aprender las oraciones y los mandamientos de la santa Iglesia.
El día tan esperado llegó para cada uno de ellos quienes, acompañados de sus familias, arribaron a la casa de Dios para recibir el cuerpo y la sangre de Cristo.
Durante la ceremonia, contaron con la presencia también de sus padrinos, a quienes el ministro de la Iglesia encomendó dar buen ejemplo a sus ahijados de fe, amor y esperanza en Cristo.
Primero, dirigió a los fieles un emotivo mensaje, mediante el cual citó hermosos pasajes bíblicos; posteriormente, otorgó la comunión a los niños y niñas que con gran alegría se acercaron al altar principal para recibirla.
Al final, derramó infinitas bendiciones sobre ellos, así como en sus papás y padrinos, felicitándolos por compartir tan especial acontecimiento en la vida de estos chiquitines.