Festejo de amor

Para recibir por primera vez el cuerpo y la sangre de Cristo, la niña Aylin Constanza Torres Márquez, arribó luciendo un hermoso vestido blanco a la capilla de Nuestra Señora de la Soledad.
Acompañada por sus papás, padrinos y demás seres queridos, Aylin Constanza protagonizó una emotiva ceremonia que permitió al sacerdote oficiante felicitarla por acercarse a Jesús y aceptarlo en su corazón.
El clérigo la invitó a que se mantenga con el corazón puro y limpio de pecado, para que pueda ser amiga del Señor y pueda recibirlo en todo momento.
Luego de hacer la consagración del pan y del vino, convirtiéndolo en el cuerpo y la sangre de Cristo, se acercó a la niña para ofrecerle la sagrada comunión.
En un momento especial, la jovencita se arrodilló para agradecer mentalmente y con mucha emoción el sacramento.
Al finalizar la ceremonia eucarística, la niña fue honrada con un brindis, al que acudieron familiares más cercanos, llenándola de sinceras felicitaciones y colmándola al mismo tiempo de infinitas bendiciones.

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