Carlos Cavazos
Agencia Reforma

Para celebrar el primer millón de autos manufacturados en plantas mexicanas, Honda de México abrió las puertas de sus instalaciones en Celaya.
Sumando los aproximadamente 700 mil autos producidos en Jalisco y 300 mil en Guanajuato, el pasado 7 de marzo alrededor de las 11 de la mañana, la empresa llegó al millón de unidades. La unidad 1 millón fue un HRV destinado para el mercado europeo.
El conjunto de Celaya incluye la producción del HRV y Fit, además de una más reciente nave dedicada exclusivamente a producir transmisiones CVT, y un extenso patio de logística.
La producción de la línea de autos arranca en el crisol para aluminio. Aquí se funden los lingotes de este metal, con el cual se vacían tanto la cabeza del motor de 1.5 litros como su monoblock, los cuales se maquinan, lavan y ensamblan a unos cuantos metros en líneas de producción paralelas. Se producen actualmente 600 cabezas por día, a 3 turnos.
Mientras, en otra parte de la planta, troqueles de 4 juegos estampan componentes para el piso, puertas y cofre, entre otros, tanto de HRV como del Fit. La línea puede procesar indistintamente ambos vehículos. Estas piezas se integran usando puntos soldadura, los cuales son aplicados tanto por asociados de planta como por robots, mismos que son manufacturados por Honda, teniendo 22 en servicio para esta estación.
Ensamblada la estructura principal, se transportan las unidades por rieles mecanizados para recibir una inmersión de fondeo, tras la cual se les aplica la pintura, la cual es base agua. Este proceso se realiza en un entorno cerrado para evitar emisión de partículas.
Posteriormente, el producto pintado se protege con cubiertas plásticas temporales, para evitar daños a los acabados, y se procede a instalar motor y transmisión.
El motor del HRV se produce en planta Celaya pero también se reciben motores de Japón y Reino Unido, mientras que para Fit la producción de la planta de poder es nacional y también se exporta a otros mercados, pues 300 piezas diarias son destinadas a plantas en Japón.
Una vez instalado el motor, los ahora ya propiamente autos, avanzan por las estaciones para recibir los cristales, componentes de suspensión, asientos, arneses eléctricos y paneles interiores. La misma línea maneja actualmente tanto Fit como CRV, para el mercado nacional o para exportar.
Completado el armado, los productos pasan por las estaciones de inspección de calidad estática y dinámica, donde se revisa integridad de componentes, hermeticidad y ajuste, entre muchos otros puntos. Llama la atención la prueba constante de los claxon en esta área, por el sonido pareciera que estamos ante un pequeño embotellamiento.
El índice de aprobación sin retrabajo es del 90%. Validados por el personal de control de calidad, que en cada turno está integrado por un equipo de 85 asociados, los autos pasan al centro logístico de 65 hectáreas. Este centro cuenta con 4 andenes ferroviarios de un kilómetro cada uno con capacidad de manejar 96 containers, área de carga para transporte carretero con capacidad para 27 madrinas, y un patio de inventario con producto terminado.
La planta está buscando un objetivo de producción a final de 2016 de 200 mil unidades por año. Jesús Báez, Gerente de planta, asegura que con estos volúmenes alcanzar los 2 millones de unidades producidas será considerablemente más rápido que el primer millón.
Báez comenta al finalizar el recorrido, que Honda ve en la llegada de nuevos participantes al mercado mexicano no una amenaza, sino una oportunidad.

Planta Transmisiones
Si algo caracteriza a esta instalación es su asepsia. Toda la planta está sujeta a estrictos protocolos de higiene para prevenir la entrada de polvo.
El gerente de la planta, José Tejeda, comenta que para este fin la nave de producción está ventilada con presión positiva. Los accesos requieren el paso por zonas de “regadera de aire”, pasillos cuyas paredes están cubiertas con una cuadrícula de ventilas, para que todo el polvo que pudiera traer encima el personal se desprenda en este punto. Además, los asociados requieren uso de cofia obligatoria, así como traje y zapatos especiales, todo para impedir que se contamine el interior de las transmisiones.
El responsable de calidad nos menciona que una partícula de 4 micrones es capaz de causar daños en este componente. Las poleas internas, las cuales son suministradas por Bosch, se instalan dentro de la carcasa de aluminio, que está formada por dos mitades. Una vez acomodados los componentes internos de la CVT, las mitades van selladas por pegamento y unidas herméticamente, por lo que el polvo deja de ser un problema.

Un festejo de números
Honda ha producido 700 mil vehículos en su planta de El Salto, y 300 mil en la planta Celaya.
La proveeduría de los vehículos está basada en un 70% de componentes mexicanos.
La rotación de personal en la planta Celaya es del 1.3%.
La carcasa de las transmisiones CVT lleva más de 400 puntos de maquinado.
Planta Celaya produce 300 motores de Honda Fit al día, para su exportación a Japón.