Así como Jesús fue presentado al templo al cumplir sus primeros tres años de vida, así fue llevada ante el padre celestial, la pequeñita Gabriela Orihuela Vizcaíno.
Al templo de Nuestra Señora del Rosario arribó la niña de la mano de sus padres, Juan Carlos Orihuela Clemente y Gabriela Vizcaíno Méndez, así como de su madrina Martha Enriqueta Vizcaíno Méndez, hacia el altar del recinto.
En su sermón, el clérigo señaló la importancia de fomentar en los pequeñitos el amor y respeto por los misterios de la iglesia, además, invitó a sus papás a instruirla en la fe católica, acercándola a misa, rezando con ella el rosario y forjarle un espíritu de bondad, mediante la palabra de Dios.
Al finalizar el ritual sagrado, familiares y amigos festejaron el suceso con un sano esparcimiento en honor a la hermosa Gabriela, en ese día tan especial para ella.