SAN DIEGO.- Llegar a tierra firme a la mitad de la segunda temporada, luego de pasar varias semanas en alta mar, se convirtió en un infierno para los protagonistas de “Fear The Walking Dead”.
No sólo porque poco a poco se están dando cuenta de las dimensiones de la pandemia zombi, sino porque se encuentran varados en un lugar en donde la muerte es abordada desde una perspectiva sui generis: Tijuana, en México.
“Los nuevos personajes que conocerán los protagonistas mantienen otra visión con la muerte. Para ellos, los caminantes no son gente infectada, sino una nueva forma de vida, una especie de resurgidos. En lugar de ser el fin de algo, es el inicio de algo mayor.
“Creo que la cultura mexicana está muy bien representada en los nuevos episodios, algo que no es común en las series extranjeras. Todos estos elementos juegan un papel muy interesante en la dinámica del show”, explicó la mexicana Diana Lein, en entrevista.
La actriz da vida a Sofía, la mano derecha de Celia (Marlene Forte), encargada de la hacienda a donde llega la familia Manawa-Salazar y cuyas ideologías radicales ponen en peligro la sobrevivencia del grupo.
Estos personajes, además de otros ciudadanos locales y peligrosos, pondrán a prueba a los protagonistas, quienes por primera vez se verán de frente con la realidad apocalíptica.
“Hasta el momento hemos visto a nuestro grupo correr y alejarse lo más posible del peligro, incluso han encontrado distintos refugios.
“Sin embargo, en los nuevos episodios los veremos vulnerables y por primera vez tratarán de adaptarse a esta terrible realidad, aprenderán a sobrevivir y veremos de qué están hechos realmente”, adelantó el productor Dave Erickson, en la Comic Con de San Diego. (Rodolfo G. Zubieta/Agencia Reforma)