Mientras hay familias que no tienen un techo para vivir, existen 56 mil viviendas abandonadas y vandalizadas en el estado que no pueden ser ocupadas por las familias pobres debido a las reglas del Infonavit y Sedatu que las limitan al no poder acreditar un ingreso mínimo de 6,500 pesos, denunció la presidenta de la Unión de Mujeres Trabajando en Cooperativas, Adriana García Zúñiga.
En ese sentido y derivado del diálogo con los titulares de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Isidoro Armendáriz García y del Infonavit, Mario Guevara Palomino, Adriana García señaló que a pesar de haber logrado el otorgamiento de 55 inmuebles, éstos no pueden otorgarse por dicha situación, de ahí el llamado a la sensibilización y voluntad de autoridades para resolver esta problemática.
La presidenta de la Unión de Mujeres Trabajando en Cooperativas destacó que su agrupación apoya actualmente a 89 familias en resguardo, a quienes se les coloca en viviendas bajo el acuerdo de los dueños, además de brindarles protección jurídica mediante el pago de un donativo que va desde los 5 hasta los 300 pesos.
Detalló que las casas abandonadas se encuentran en distintos puntos aunque una gran mayoría se concentra en la zona oriente de la ciudad capital así como en la zona metropolitana conformada por los municipios de Jesús María, San Francisco de los Romo y Rincón de Romos. Mencionó el caso de los fraccionamientos La Ribera, Villas de Nuestra Señora de la Asunción, Santa Isabel y Paseos de las Haciendas, donde muchas viviendas son utilizadas por la delincuencia como “picaderos” o incluso para cometer violaciones.
Detalló que el principal motivo por el que varias casas son abandonadas es principalmente por el impago en que caen muchos derechohabientes. Aunque también mencionó otros casos en donde hay quienes optan por buscar hogares en zonas distintas a las otorgadas por el Infonavit y demás organismos de vivienda debido a la inseguridad o la falta de servicios públicos adecuados.