Un fallido intento de asalto a una casa ubicada en el fraccionamiento Residencial Bonaterra, provocó una intensa movilización policíaca.
Aproximadamente a las 11:30 de la mañana del sábado, un hombre desconocido ingresó al Coto No. 1 del fraccionamiento y se dirigió a una de las residencias ubicadas en esa zona.
Con el pretexto de que iba a entregar un paquete de mensajería, el delincuente logró que la empleada doméstica, una mujer de aproximadamente 55 años, quien se encontraba en compañía de su hija, de 27 años, le abriera la puerta.
De manera sorpresiva, el delincuente ingresó a la residencia y sometió a las dos mujeres, a quienes dejó amarradas de manos, con el cable de un cargador de teléfono celular.
Cabe destacar, que en todo momento el sospechoso preguntaba por los dueños de la casa, así como por la droga.
La empleada doméstica trató de convencerlo de que en ese domicilio no tenían drogas, pero el sujeto no le hizo caso y se dirigió a las diferentes habitaciones donde comenzó a revisar.
Al momento en que revisaba unos cajones, el sospechoso recibió una llamada a su teléfono celular y enseguida se salió corriendo del domicilio.
La empleada doméstica logró percatarse a través de una ventana, que el sujeto se dirigió a otra residencia ubicada en la misma calle, a la cual también logró ingresar.
Fue hasta casi 20 minutos más tarde cuando las dos mujeres lograron liberarse de sus ataduras y reportaron los hechos a los servicios de emergencia.
Minutos después llegaron al fraccionamiento Residencial Bonaterra varias patrullas de la Policía Preventiva, Policía Estatal y Policía Ministerial.
Cuando los policías ministeriales fueron informados que el sospechoso se había metido a otra casa, de inmediato fueron a revisar pero no encontraron nada extraño.
Aunque se implementó un operativo por toda la zona, no se logró dar con el paradero del hampón.