Como se tenía previsto, la intervención de los partidos en la asignación de los consejeros electorales locales fue para “rasurar” la lista de aspirantes, con el pretexto de que pertenecen a uno de ellos, por lo que exigen que quienes sean electos no tengan la mínima relación con nombres, siglas, colores, emblemas y todo lo que “dañe” su encomienda.

Seguramente que estos representantes están imbuidos por el filósofo griego Diógenes, que según la leyenda caminaba por las calles de Atenas con una lámpara encendida a plena luz del día. Cuando alguien le preguntaba porqué tenía la lámpara iluminada, él respondía: “Estoy buscando un hombre honesto”.

Pretenden que los futuros consejeros estén ajenos a toda relación partidista, lo que teórica y prácticamente es inadmisible a partir que, precisamente, sus conocimientos están orientados a la política, a los partidos, a sus integrantes, por lo que aún cuando no tengan una militancia ostensible en su interior tienen una preferencia, lo que no significa que por ello van a inclinar sus intervenciones.

Es tanto como si se pidiera a un juez judicial que no tenga trato con litigantes y sus asociaciones, o con los diputados que son los encargados de la creación, reformas, adiciones y abrogaciones de las leyes y que se mantenga ajeno a lo que ocurre en la sociedad para que no se “contamine”, por el contrario, debe estar atento a los detalles y circunstancias en que viven sus conciudadanos para tener los elementos suficientes a la hora de impartir justicia.

A nivel nacional se designarán 91 consejeros electorales de organismos públicos locales (OPL), entre ellos los de Aguascalientes, siendo desaprobados cuatro de ellos por el PAN y el PRD por estar registrados en el padrón de militantes de algún partido.

En la reunión que tuvo lugar en el Instituto Nacional Electoral (INE) se mencionó que están afiliados al PRI María Guadalupe Gallegos y Ricardo Alejandro Hernández y al PAN Alicia Rangel y Aquiles Romero, quien además fue candidato a diputado local por este partido en 2010.

Según el representante del Partido Acción Nacional ante el INE, Francisco Gárate, “persiste la tentación de poner a personajes con clara afinidad y vínculos con partidos políticos y dar reversa a la ciudadanización de los organismos electorales”.

El comisionado del PRD ante el INE, Pablo Gómez, encontró 51 aspirantes empadronados al PRI, cinco al PAN, uno al Movimiento Ciudadano y uno al PVEM, además ambos representantes descubrieron que gran número de los aspirantes a consejeros son o han sido funcionarios de gobiernos estatales y municipales y mantienen “cercanía o vínculos” con partidos.

También impugnaron los lazos de parentesco de algunos, como fue el caso de Vicente Aguilar, de Quintana Roo, por ser hijo del presidente de la Comisión de Procesos Internos del PRI, Vicente Aguilar.

Lo anterior recuerda la respuesta de un hermano de Rafael Sebastián Guillén Vicente, alias el “sub comandante Marcos”, cuando el ex presidente Ernesto Zedillo dio a conocer su identidad. Reconoció plenamente que eran consanguíneos, pero aclaró que cada quien hizo su vida y él estaba dedicado a su trabajo en Baja California Sur, por lo que no podía responder de lo que hiciera o dejara de hacer alguien de su familia. Inclusive, otra hermana, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, ha sido funcionaria federal y estatal y actualmente es diputada federal electa, lo que seguramente, bajo el criterio de los representantes partidistas ante el INE, no habría tenido cabida por el simple hecho de esa afinidad familiar con Marcos.

El propósito de que fuera el Instituto Nacional Electoral el encargado de elegir a los consejeros en los estados fue para eliminar el presunto control que ejercían los gobernadores en los organismos, sin embargo se permite que los partidos hagan lo propio por lo que a final de cuentas llegarán a un consenso, y que si se pone bajo la lupa a quienes finalmente sean elegidos se encontrará que en mayor o menor proporción tienen contacto con algún partido, lo que de ninguna manera significa que vayan a desviar o corromper sus decisiones.

REGRESAR AL VOTANTE

En un término de diez meses tendrán lugar las elecciones estatales y municipales, tiempo más que suficiente para que los partidos lleven a cabo programas que atraigan el interés de los ciudadanos, que vayan a las colonias urbanas y comunidades rurales a dar a conocer su plataforma política y social y señalen el porqué deben afiliarse a ellos, o al menos que generen simpatía que más tarde se traduzca en votos.

La experiencia vivida el 7 de junio, en que sufragó menos del 40%, debe ser el acicate para que se pongan a trabajar, que no esperen hasta la nominación de precandidatos para iniciar las actividades sino que desde ahora se observe ese interés.

Lo registrado el domingo pasado en el Partido Acción Nacional es una señal de alerta, no sólo para ellos sino de todos los partidos. En Aguascalientes se esperaba una participación de 14,150 militantes en la elección del presidente nacional y sólo acudieron 6,196 (5,603 votó por Ricardo Anaya y 593 por Javier Corral), a pesar que se les advirtió que también serviría para revalidar su membresía, lo que supone que quien no acudió es porque no quiere formar parte de este organismo.

El problema no fue sólo local sino a nivel nacional, en que se esperaba la asistencia de más de 400 mil panistas y sólo acudieron 197,389, lo que obligaría a un análisis a fondo por parte del nuevo dirigente Ricardo Anaya que permita recuperar la atención, máxime que en 2016 habrá elecciones en varios estados del país.

Es el momento de guardar la poltrona y olvidarse de las baladronadas tan presentes en todos los partidos, porque lo sucedido en el PAN es algo similar a lo que se vive en los demás, de manera que ninguno puede decirse ajeno a la indiferencia social. Tienen de dos sopas: se ponen el overol y se dedican a hacer talacha como si fueran primerizos, o verán pasar a los “independientes” que ya empiezan a hacer ruido.

Los tiempos obligan a intensificar la labor política y tener en cuenta que toda esa ralea que tanto daño le ha hecho a los partidos, como las tribus y la onda grupera, deben quedar en el arcón del olvido. A finales de año o en enero se estarán barajando los nombres de los que podrían contender a la gubernatura, las once alcaldías y las 27 diputaciones locales y quienes lleguen es porque realmente tienen méritos, no porque pertenezcan al grupo dominante o sea parte de una cuota, que es justo lo que ha provocado las luchas intestinas, el alejamiento y el “fuego amigo”.

SITIO IDEAL

En la esquina de las calles Galeana y Nieto dejará de funcionar lo que por muchos años fue la Tienda ISSSTE, que se suma a los negocios que cierran sus puertas en la zona centro de Aguascalientes, aunque lo hace por un acuerdo de la dirección nacional de ese organismo, que el año pasado clausuró 35 unidades y en lo que va del presente continúa con este programa, considerando dejar sólo dos por entidad federativa.

La cuestión es que el local está en un lugar apropiado para que continúe siendo una tienda de autoservicio, luego que la del ISSSTE atrajo parte de la clientela que tenía la Comercial Mexicana de López Mateos, que fue el último de los centros comerciales en pleno corazón de la ciudad. Hoy sólo queda El Puente y las farmacias o negocios de conveniencia, lo que está muy lejos de cubrir las necesidades de las personas que radican por ese sector o que son viandantes.

La única manera de que el centro “no muera”, comercialmente hablando, es buscar opciones para que no siga creciendo el número de locales vacíos.