Natalia Vitela
 Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras su nacimiento, luego de que respira y llora, el bebé debe de ser colocado de inmediato en el pecho de su madre, como máximo media hora después, para fomentar la lactancia materna exitosa.
“Ese contacto piel con piel favorece la lactancia por al menos 10 meses”, aseguró Perla Karina García May, neonatóloga en la Unidad de Cuidados Inmediatos al Recién Nacido del Instituto Nacional de Perinatología.
Sin embargo, en la mayoría de los hospitales esto no sucede, por lo que se aconseja que la madre pida que le pongan al pecho a su bebé.
El bebé se queda en la cuna. Se separa de la madre. Se pesa, se mide, se le hace la exploración física y hasta que la madre sale de quirófano, lo que podría tardar una hora o más, y pasa a recuperación, inicia la lactancia, indicó.
“En hospitales privados pueden pasar más de dos horas en lo que la mamá sube a su habitación. El bebé se separa y ni siquiera está en el quirófano con la mamá, se lleva a otra área, a una cuna, a un cunero”, mencionó.
Dijo que se ha visto que en el momento que el recién nacido es colocado sobre su mamá se le estimula el olfato, el tacto y la audición.
“Se ha visto que si el bebé succiona dentro de la primera media hora le va a favorecer a la mamá que tenga mayor producción de leche”, precisó.