Félix Zapata y Joani Cruz
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 28-Sep .- El matrimonio entre la afición del Cruz Azul y Tomás Boy está roto.
Ni siquiera un triunfo con goleada, 4-0 en Octavos de Copa MX sobre Mineros, reconcilió al “Jefe” con los seguidores celestes.
Boy se encaró anoche con los hinchas del conjunto cementero en dos ocasiones, durante y después del cotejo.
Tomás no se aguantó las ganas de bailar tras el gol de Joffre Guerrón, que ponía el 3-0 en el marcador, e incluso aprovechó para mofarse de la afición.
Se giró hacia la tribuna y sacudió las manos, con un rostro burlón, como diciendo ¡uy qué miedo!
Antes, el timonel había sido blanco de abucheos y chiflidos de los hinchas.
De hecho, desde que el sonido local lo anuncio previo al encuentro, Boy no se salvó de estas manifestaciones, de gran parte de los 4 mil 475 asistentes al Estadio Azul.
Pero esta fractura no quedó ahí.
Cuando salía del Azul, visiblemente contento, estaba por subir al camión cuando algunos aficionados lo increparon detrás de las rejas que separan la zona donde se estacionan los autobuses, sobre la calle Indiana.
La Policía Capitalina intervino para alejarlo de la reja, pero fue un elemento de seguridad del club quien lo retiró, llevándoselo contra el camión de Mineros, estacionado enfrente de la unidad celeste, para tranquilizarlo.
Molesto, Boy se dirigió hacia su autobús pero de paso intentó dar un manotazo a un reportero de Grupo REFORMA que grababa el incidente, mientras decía “No puedes hacer eso”.
Entonces, la afición le gritaba “Ya lárgate” “¿Quién eres?”, lo que incluso generó que uno de los hijos de Boy, Alejandro, se acercara para responderle a un seguidor.
En Cruz Azul ya no quieren a Tomás Boy ni aunque ganen por goleada.