Cirze Tinajero
Agencia Reforma

Pocos sitios se han escapado de terminar con un poco de color en el barrio de Queen St. West, en el centro de esta ciudad.
Basta con caminar por la avenida del mismo nombre para encontrar el tallo de un árbol que dice “Hug Me”.
Tan peculiar elemento llama la atención de transeúntes que le toman fotos o de plano siguen la indicación y lo abrazan.
No faltan algunos canes que se acercan para simplemente olerlo y curiosearlo.
Sobre esta avenida abundan restaurantes y tiendas. Entre las más peculiares, Goorin Bros., que ofrece desde 1895 una gran variedad de sombreros.
Lo más interesante es que los aparadores de los locales y algunos pequeños teatros de la zona combinan con muros llenos de grafitis, firmados por reconocidos artistas como OBEY o Jarus.
Desde hace aproximadamente cuatro años el gobierno de la metrópoli creo el programa StreetARToronto que no sólo permite el arte urbano, sino que busca artistas tanto locales como de renombre internacional para que llenen con sus propuestas las paredes del barrio.
“Se les paga por ello, y durante el tiempo que pacten que el grafiti estará, 6 meses, un año o dos los artistas se comprometen a darle mantenimiento, retocar sus colores, o incluso mejorarlo si es que así lo desean”, comparte Jason Kucherwayl guía local especializado en el arte urbano de la ciudad.
Cuando las calles de Queen St. West se comenzaron a iluminar con pintura de aerosol, algunos vecinos no lo vieron con muy buenos ojos. Seguían relacionando el concepto de grafiti con vandalismo.
Sin embargo, su percepción cambió cuando se dieron que cuenta que varios callejones que estaban abandonados y lucían sucios tomaron un nuevo aire, como fue el caso de Rush Lane, ahora conocido como Graffiti Alley.
Se ubica entre Queen St. y Richmond St., y literalmente se ha convertido en un museo al aire libre que todo el día es visitado por turistas.
La pared de un edificio de dos pisos pintada con múltiples peces de todos los colores, formas y tamaños, como si se tratara del enorme estanque de un acuario, no hay viajero que se resista a tomarle alguna fotografía.
Esta obra es autoría de Urban5000, quien es originario de Nueva Escocia, pero desde hace varios años vive en Toronto.
“Lo interesante es que hoy ves un graffiti, y en dos semanas hay otro totalmente diferente. Eso mantiene el arte vivo, renovado y que siempre te den ganas de pasear por el barrio de Queen St. West para saber lo que hay de nuevo”, comparte Kucherwayl.
En otra de las paredes de Graffiti Alley aparece el retrato de un grupo de afroamericanos hecho por Elicser, destaca el trazo de sus sombras.
La luz del atardecer se convierte en la mejor iluminación para apreciar estas obras, pero también es el momento perfecto para ver cómo este barrio tiene una vida muy diferente al resto de Toronto.

Guía práctica
Cómo llegar
Desde la Ciudad de México, Air Canada y Aeroméxico tienen vuelo directo a Toronto.
Desde Monterrey, Aeroméxico vuela a Toronto con escala en la Ciudad de México. Mientras que Delta tiene conexión en Atlanta.
Desde Guadalajara, Aeroméxico vuela a Toronto con escala en la Ciudad de México. Mientras que Delta tiene conexión en Atlanta.

Dónde dormir
Delta Hotel destaca por su excelente ubicación, a tan sólo unos metros de la Torre CN. Desde 119 dólares canadienses (mil 600 pesos) por noche para dos personas.