A pesar de que en 2015 la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que los procesos, investigaciones y sentencias judiciales, en todos los niveles, deben contener perspectiva de género, existe una despenalización práctica de delitos, un fenómeno por el cual se comunica a las mujeres de que serán revictimizadas en caso de denunciar actos como hostigamiento y acoso sexual, lo cual minimiza la búsqueda de justicia por parte de las mujeres.
Cinthya Galicia Mendoza, investigadora del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) de la UNAM, al impartir la segunda sesión de la clínica jurídica especializada en derechos humanos y perspectiva de género del Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes (OVSGA).
La académica explicó que la norma del derecho está creada para cuestionar a las víctimas sobre su punto de vista, y aunque no se niega el derecho de presunción de inocencia, la declaración de las mujeres víctimas de violación sexual no es suficiente para las investigaciones, que aunado a cuestionamientos por parte de funcionarias y funcionarios públicos, abona al fenómeno de despenalización práctica de delitos.
Por ello, destacó la importancia de responder a las transformaciones en el Sistema de Justicia Penal de México que se han dado en los últimos 5 años, como los protocolos para juzgar con perspectiva de género, que en la práctica, son casi inexistentes.
Por ejemplo, indicó, a nivel nacional está regulado el acceso al derecho a la interrupción del embarazo en caso de violación, pero hay una negación generalizada en múltiples estados del país porque incluso, en algunas entidades han promovido controversias constitucionales contra la actual Norma 046, lo que habla de una violación a los derechos humanos de las mujeres al obligarles a continuar con una gestación que no desean.
Las clínicas jurídicas, como la desarrollada en Aguascalientes por el OVSGA y el CECADEC, son una de las pocas posibilidades para ofrecer asesoría y acompañamiento a familias y mujeres en casos de acceso a la justicia, pues la mayoría de ellas tienen una situación económica precaria y, por otra parte, se enfrentan a estereotipos, así como diferentes tipos de violencia y discriminación por condición de género.
Además, destacó que este tipo de proyectos trascienden además del litigio al ofrecer compañía a las mujeres y sus familias, al igual que el desarrollo de redes de colaboración a las cuales se insertan, incluso logrando que algunas víctimas pasen a ser defensoras de derechos humanos de otras mujeres; por lo cual se congratuló por el esfuerzo que se hace en Aguascalientes para formar a abogados y abogadas con perspectiva de género para mejorar el acceso a la justicia y la vida de las mujeres.