Los mexicanos solemos ser “doble cara”, por un lado exigimos buen trato para nuestros paisanos que viven en Estados Unidos y, por otro lado, los migrantes que transitan por nuestro país hacia la Unión Americana, son víctimas de violencia y discriminación de mano de autoridades locales, lamentó Adriana Ortega Ramírez, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de Puebla.

“Somos incongruentes en México al pedir mucho para nuestros migrantes que están en Estados Unidos, peor no damos condiciones para la migración que pasa por nuestro país”.

Durante su visita a la entidad con motivo de apoyar una iniciativa ciudadana impulsada por la Asociación Casa Migrante, señaló que nos preocupa mucho lo que pasará con nuestros paisanos a partir del contexto antimigrante que podría implementarse luego de la toma de protesta de Donald Trump, sin embargo, es necesario que México haga mucho más por los migrantes retornados así como por quienes sólo están de paso por el país.

El contexto de violencia en general ha afectado en diferentes puntos estratégicos del país, destacó la investigadora; las rutas y los lugares donde están cruzando los migrantes y donde en los últimos años se ha deteriorado el tema de seguridad, necesitan mayor atención de parte de nuestras autoridades, consideró

“México requiere de cambiar sus enfoques en materia de política migratoria”, apuntó Ortega Ramírez.

Informó que Tamaulipas, Sonora y Chiapas son de las rutas que más violencia registran para los migrantes en tránsito.

Aguascalientes no se ubica entre las rutas más violentas para el migrante, no obstante hay mucho interés de parte de la sociedad civil por mostrar mejoras en el trato que reciben personas que pasan por la entidad, buscando llegar a Estados Unidos.