Érika Hernández y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 18-Jul .- Legisladores de oposición señalaron ayer que si el Presidente Enrique Peña Nieto en realidad está arrepentido por el caso de la “Casa Blanca”, debe permitir que se reabra la investigación.
“Hay una nueva oportunidad en el relevo del Secretario de la Función Pública para que se reabra y podamos tener mucha mayor confianza en este proceso de investigación porque, francamente, el proceso anterior nadie lo creyó”, afirmó la senadora Laura Rojas, del PAN.
El presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, criticó que el Mandatario no haya sido claro en qué “errores” cometió en ese tema.
Mientras que su homólogo en el Senado, el panista Roberto Gil, consideró que si el nuevo titular de la Función Pública considera que hay que revisar el asunto, podría hacerlo.
“Ahora tenemos nuevos mecanismos para revisar cualquier cosa que ponga en entredicho la honorabilidad del Estado mexicano”, agregó.
Para miembros de organizaciones sociales, el perdón del Mandatario fue un gesto político para iniciar el Sistema Nacional Anticorrupción.
“La Constitución establece que las leyes no pueden ser retroactivas, pero sí tenemos muchos más elementos para ver dónde puede haber tráfico de influencias, de tal manera que un episodio que causó tanta indignación no se repita, en el contexto en que ocurrió lo de la Casa Blanca”, dijo Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad.
Mientras que para Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, la investigación arrojó un resultado, y ahora lo que debe procurarse es que las investigaciones de casos polémicos, principalmente de gobernadores, se concreten.
En tanto, diputados de oposición celebraron la renuncia del titular de la Función Pública, Virgilio Andrade.
“Su desempeño fue deficiente y es sabido por todos que está pendiente un juicio político por su deficiente actuación en todos los casos que encabezó; lo que necesitamos ahora es un Fiscal verdaderamente autónomo”, indicó Marko Cortés, líder de la bancada del PAN en San Lázaro.
El coordinador del PRD, Francisco Martínez Neri, consideró que la renuncia de Andrade llegó tarde, pues nunca cumplió cabalmente con la tarea que se le encomendó y sólo se dedico a imponer sanciones menores a funcionarios de bajo nivel jerárquico.
“Espero que la renuncia sirva para reflexionar acerca de la necesidad de que la Función Pública se dignifique, con la presencia de personas comprometidas con el país, más que con quien las nombra”, dijo.
Ambos coincidieron en que las reglas que impone el Sistema Nacional Anticorrupción son una oportunidad para que al frente de la SFP quede un funcionario con el perfil adecuado, pues el nombramiento tendrá que ser ratificado por el Senado a propuesta del Ejecutivo.