Ante el acelerado deterioro de vialidades pavimentadas con concreto hidráulico, inauguradas hace menos de dos meses, como algunos tramos de la Quinta Avenida y Prolongación Zaragoza, en donde las losas ya están fracturadas, el presidente de la CMIC, Antonio Robledo Sánchez pidió a las autoridades municipales llevar a cabo una auditoría técnica para determinar el origen de las fallas y fijar responsabilidades.
Consideró que es imposible que una obra de esta naturaleza perfectamente calculada, planeada y ejecutada, presente en solo unas semanas, daños como los que a simple vista se ven, por lo que será necesario que la autoridad determine, con base a una auditoría técnica, qué fue lo que sucedió, en dónde estuvo la falla y se obre en consecuencia.
Y es que a menos de dos meses de que las autoridades municipales inauguraron las vialidades de Quinta Avenida, al sur de la ciudad, y la prolongación Zaragoza, al norte citadino, el concreto de dichas vialidades ya presenta serias fallas en una gran proporción de las losas construidas y que se supone deberían durar al menos 20 años.
El 15 de julio pasado, fecha en que fue inaugurado el tramo de Quinta Avenida, en su intervención, el secretario de Obras Públicas, Humberto Cruz Hernández, mencionó que para la ejecución de esta obra se invirtió un monto superior a los 6.5 millones de pesos y consistió en la colocación de 7 mil 188 metros cuadrados de pavimento hidráulico, rehabilitación de guarniciones y banquetas, nueva instalación de la red de alcantarillado, descargas sanitarias, tomas domiciliarias y 42 registros sanitarios, sin embargo, ahora presentan serias fallas.
Al respecto, Antonio Robledo Sánchez puntualizó que es importante dejar en claro las responsabilidades de quienes intervienen en el proceso de ejecución de este tipo de obras, ya que en el caso de los constructores “a nosotros sólo nos toca ejecutar conforme a especificaciones técnicas ya establecidas desde el otorgamiento de la obra”, sin embargo, es importante, por la salud de todos, que quede clara la responsabilidad en estas obras específicas.
Explicó que se puede realizar un peritaje con personas expertas en los procesos de construcción, y técnicamente es viable conocer en dónde estuvo la falla y, por tanto, de quién es la responsabilidad de que estos pavimentos presenten serias fallas.
“Al final de cuentas, los constructores no somos los que diseñamos; nosotros somos los que ejecutamos, si a mí me dicen: tienes que tener una base de tales características de compactación y me dicen, debe tener un concreto de tal resistencia, si así se establece en las especificaciones técnicas y se incumplió con esas condiciones, sí tiene que haber sanciones”.
“Pero si el diseño está mal hecho, entonces las sanciones deberán ser para quien lo diseñó, no para el que lo construyó”, apuntó el dirigente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), quien acotó: “Ahí tienen que intervenir los peritos para que digan a qué se debieron las fallas, si a un mal diseño o a una mala concreción del proyecto”.
Y es que, la mayor parte de los concretos ejecutados por el Ayuntamiento de Aguascalientes, fueron otorgados a constructores locales, y de alguna el prestigio de los empresarios locales está de por medio, puntualizó.
Dijo que cuando una obra presenta fallas, la responsabilidad la tiene el constructor hasta un año, y generalmente se debe a los vicios ocultos que se dan en las obras, por tanto, y por salud del gremio de los constructores, demandó a la autoridad municipal una investigación y el deslinde de responsabilidades.