Tras afirmar que el costo de producción de un litro de leche asciende actualmente a 7 pesos en México, y se los compran a 5.86 pesos promedio, el presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz, exigió la inclusión de aranceles en el TLCAN para este alimento, a fin de generar una competencia equilibrada con las importaciones y evitar la quiebra del sector.

Luego, demandó al Gobierno de la República, a Liconsa, así como a industrias como Nestlé, Danone o Lala, detener la sustitución de los productores de leche mexicanos por las importaciones de polvos de leche descremada, así como pagar a precio real el costo de producción. “Si no quieren hacerlo, entonces deberán comprar a buen precio el ganado”.

La resistencia civil empezará durante la primera quincena de marzo de 2017 y arrancará en el estado de Aguascalientes, enfatizó.

El dirigente de este organismo llamó a los tres niveles de Gobierno, a los congresos Federal y estales y a todas las organizaciones que dicen representar a los productores de leche a solidarizarse por primera vez con los 150 mil productores de leche de México, donde tres mil laboran en Aguascalientes, y que la renegociación del TLCAN incluya un arancel que permita la competitividad de los ganaderos de este país.

Desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en 1994, han desaparecido más de 600 mil productores en México; además, a las industrias nacionales se les ha autorizado comercializar producto chatarra que daña a los ganaderos y a los consumidores.

En 1970, México producía el 98.5% de la leche que se consumía en el país y ahora sólo se permite a los productores que aporten el 60%, porque ha resultado más negocio introducir productos chatarra a los consumidores, por lo que este sector se encuentra en un círculo perverso que hunde la economía de los productores del campo, en privilegio de siete y ocho industrias.

Tan sólo en el 2016 se importaron 700 mil toneladas de productos en polvo denominados como lácteos, que sólo vinieron a adulterar la leche nacional. En este momento, en la frontera, aquélla cuesta actualmente 8.50 pesos el litro en polvo, que es un precio similar al precio de la leche entera de calidad que se ofrece en México.

Cada día, los ganaderos tienen precios de quiebra y el Gobierno Federal volvió a enviar sus señales, vía Liconsa, de que seguirá comprando menos a los productores y además quiere que subsidien el programa de abasto social.

En menos de seis meses, los insumos para la producción de un litro de leche han crecido entre un 25 y 30%, donde el ganadero continúa absorbiendo los impactos económicos, pero la industria continúa llevándose las ganancias de los alimentos de precios al consumidor.

A causa de la falta de compromiso gubernamental a lo largo de décadas, hoy en día existen más de 250 mil productores de leche que migraron a los Estados Unidos, y tan sólo en California, el 70% de la mano de obra de los establos es mexicana.

Existe la amenaza de que esas personas pudieran ser deportadas, quienes podrían ser incorporadas a la producción lechera nacional, si el Gobierno de la República, los congresos de la Unión y los estatales, los gobiernos estatales y regidores optan por acabar con el saqueo vigente de los productores mexicanos.

Agregó que los productores podían comprar hace cinco meses un kilo de alfafa por la cantidad de 2.80 pesos, pero ahora vale a 3.60 pesos. “El alimento balanceado que se da al ganado era antes de 5 pesos y ahora de 5.90 pesos, y estos impactos económicos responden únicamente a la medida de haber incrementado la gasolina y el diésel, los energéticos y la paridad peso-dólar”.

Por último, comentó que tan sólo la empresa Nestlé discrimina a los productores mexicanos, ya que los precios oscilan en 6.20 pesos promedio por litro de leche.