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 Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 30-Ago.- En un intento desesperado por rescatar a policías federales retenidos por pobladores en Nochixtlán, Oaxaca, el 19 de junio, agentes federales rompieron los protocolos para el uso de la fuerza y privaron de la vida a manifestantes.
Testimonios de agentes federales e investigaciones de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca coinciden en que el operativo –que causó la muerte de 8 personas y provocó heridas de gravedad a 180– careció de planeación y estuvo mal ejecutado.
Declaraciones de policías federales y del ombusdman estatal, Arturo Peimbert, rendidas ante diputados y senadores, confirman que los hechos iniciaron antes del 19 de junio.
Peimbert dijo a legisladores que, desde el 16 de junio, hubo intentos de federales de cruzar un retén colocado a la altura de Nochixtlán y que incluso los pobladores acordaron impedirles el paso.
Según esta versión, los agentes se quedaron en Nochixtlán antes del operativo del 19 de junio, pero vestidos de civil.