Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 23-Oct .- La PGR reveló ayer que la mayor parte de los más de 253 millones de pesos que presuntamente lavó Javier Duarte, salió de las arcas de las Secretarías de Salud y Educación de Veracruz y se trianguló a través de empresas “fantasma” para adquirir el rancho Las Mesas en Valle de Bravo, Edomex.
En la audiencia en la que ayer Gerardo Moreno García, juez del Centro de Justicia Penal en el Reclusorio Norte, vinculó a proceso a dos de las imputadas, el fiscal federal Roberto Rojas Esquivel dio a conocer el esquema de presuntos desvíos e ingeniería financiera del veracruzano.
Rojas expuso que Moisés Mansur, amigo y considerado como uno de los principales prestanombres del Gobernador con licencia, compró el 22 de agosto y 28 de noviembre de 2011 terrenos ejidales en Campeche por un millón 650 mil pesos, aunque el precio real era de 200 mil pesos.
En diciembre de 2013 Mansur vendió los mismos terrenos en 253 millones 300 mil 963 pesos a Consorcio Brades, empresa que compartía el mismo domicilio con 48 personas físicas y morales, el mismo número telefónico con 32 compañías y un correo electrónico que, con variaciones, usaban más de 160 negocios e individuos.
El domicilio de Brades en Calle Zimatlán 31, sin número interior, en la Colonia San Javier, en Tlalnepantla, Edomex, era el mismo de Corporativo Soses, cuyo secretario del Consejo de Administración era José Juan Janeiro, a quien la PGR identifica como el principal operador financiero de Duarte.
Además, la empresa que le compró los terrenos a Mansur tenía como apoderado legal a Javier Nava Soria, el contador del mismo vendedor de las tierras ejidales.
Según la PGR, en paralelo a la sobrevaluación de bienes ejidales, se operaron unos desvíos en Veracruz.
Las Secretarías de Salud y Educación depositaron cantidades millonarias al menos a 6 empresas que son Solaris Technologies, Aglomerados de Concreto del Papaloapan, Gali Textil, Evolución de Diseños, Farmacias Genéricos y Construcciones Enremex.
A su vez, estas empresas remitieron el dinero a 9 compañías de “papel”, de nombres Medical Healt Services H2S, Anivis International, Grupo Inmobiliario Boing, Agatone Advisor, Sacmet Inmobiliaria, Benfa Inmobiliaria, Diseños Arquitectónicos Melva, Edifica México y Diseños Arquitectónicos Aylin.
Estas últimas triangularon 348 millones 381 mil 50 pesos a Brades, de los cuales la compañía usó 223 millones 800 mil 966 pesos para pagarle a Mansur los terrenos en Campeche.
Un ejemplo de las operaciones: el 23 de diciembre de 2012 la Secretaría de Educación transfirió 38 millones de pesos de una cuenta de Santander a Solaris Technology, aunque en la audiencia la PGR no precisó el concepto formal del depósito.
Esta última, a su vez, envió 10.4 millones en dos operaciones bancarias a las inmobilairias Belfa y Sacmet, las que enseguida enviaron 19 millones de pesos a Brades, la compañía que le compró los terrenos a Mansur.
El fiscal federal afirmó en la audiencia que después de finiquitarse el pago del rancho Las Mesas en Valle de Bravo, Edomex, la propiedad que quedó registrada con tres presuntos prestanombres de Duarte en partes iguales.