Ahonda la crisis en el municipio de Calvillo por la mortandad de ganado bovino de engorda, por la presunta contaminación de pollinaza con toxinas botulínicas en cerca de 140 toneladas de este suplemento.
Hasta ayer suman 1,100 ejemplares muertos, en perjuicio de cerca de 60 productores de ese municipio y, lamentablemente, se espera que la cifra se eleve por encima de los 2,000 animales, advirtió el alcalde, Javier Luévano Núñez.
Hizo un exhorto al gobierno estatal y el gobierno federal, para que no se abandone a su suerte a los productores afectados, ya que en algunos casos se han registrado pérdidas totales.
Aseguró que el Ayuntamiento ha blindado al rastro municipal de Calvillo, con el propósito de que no haya recepción de animales caídos, para que esta carne no llegue al consumo humano y no se afecte la salud de la población.
Expuso que se amplió la fosa del rastro municipal para que productores ganaderos puedan depositar y enterrar a este ganado, aunque también se habrán de habilitar dos fosas más en otros puntos del municipio para que los ganaderos den buen destino a las reses bajo las normas de higiene y sanidad.
Así mismo, resaltó que se implementó una campaña informativa de inspección en las carnicerías y obradores de la región, a fin de impedir que haya comercialización de carne obtenida de estas reses enfermas.
Manifestó que se busca hacer un inventario del nivel de afectación, con el objetivo de apoyar a los productores, ya que la mayoría de ellos cuentan con el registro de su ganado, así como el aretado de Sinniga.
Anticipó que se está a la espera de que se presenten los estudios sobre las causas de la mortandad por parte del Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria de Aguascalientes, y de esta manera los afectados procedan legalmente contra los responsables.