El oportuno reporte de una vecina y la intervención de elementos de la Policía Estatal, evitaron lo que pudo ser la trágica muerte de un pequeño, de escasos tres años de edad. Los padres suponían que el niño estaba paseando junto con un primo. Lo cierto es que el menor caminaba solo junto a las vías y en determinado momento intentó cruzarlas.
Una mujer vio al pequeño y de inmediato llamó al servicio de emergencia. Finalmente lo entregaron a sus padres.
La tarde de ayer, una vecina del fraccionamiento México veía hacia las vías férreas. De pronto se dio cuenta de que un niño intentaba cruzar solo. Nadie lo acompañaba.
Su corta edad le impedía percatarse del evidente peligro. Pudo haber sufrido accidental caída o ser arrollado por el tren. Por supuesto, también fue latente la posibilidad de que se extraviara y no volviese jamás a su hogar.
La vecina no cayó en la indiferencia; al contrario, de inmediato llamó a la Policía Estatal y reportó lo que estaba observando. No tardaron en llegar los oficiales y confirmaron la novedad. Un pequeño completamente solo, junto a las vías.
Milagrosamente el menor de apenas tres años de edad fue rescatado sano y salvo. La primera misión se había cumplido pero ahora restaba encontrar a los padres del pequeño y ubicar su domicilio.
Investigaron en el mismo sector y sí lograron dar con ellos. El señor tiene 38 años y su esposa, 36 años de edad. Les preguntaron que si eran padres del niño y ambos respondieron que sí. Entonces les explicaron las circunstancias en que localizaron al niño. Mientras los policías detallaban el hecho, padre y madre no podían dar crédito. Les parecía inverosímil lo que estaban escuchando; los peligros que acecharon a su hijo.
Los oficiales plantearon obligatoria pregunta: ¿Porqué
él pequeño estaba solo en la calle? Coincidieron en responder que hacía varios minutos, un primo del menor se lo llevó a pasear. Ellos tenían la certeza de que su hijo estaba a salvo, bajo el cuidado de dicho familiar. Y vaya sorpresa. Además de que el niño estaba solo, se encontraba en área de extremo peligro. Incluso, pudo ser atacado por algún malviviente.
Luego de entregar al menor, se les sugirió a los padres que tuviesen mayor cuidado con su hijo.