Este 2016, el Instituto de Educación ha logrado que 380 estudiantes que estaban en riesgo de desertar de la educación primaria por tener calificaciones reprobatorias, se impidiera su salida gracias al programa de acompañamiento hacia los menores por parte de los padres de familia y maestros, informó su titular, Francisco Chávez Rangel.
Uno de los ejercicios más importantes que se han realizado para abatir la deserción y los índices de reprobación, es la revisión anual de aquellos estudiantes que se encuentran en riesgo de no pasar sus asignaturas, lo cual se hace durante los primeros 100 días del ciclo escolar para detectar el bajo rendimiento académico.
El titular del IEA detalló que esta estrategia se instrumentó el pasado mes de febrero para la detección de todos esos niños que reportaban nulos niveles de aprovechamiento, con quienes de inmediato se comenzó a trabajar para ayudarlos en sus materias y conseguir el objetivo de que pasaron su grado académico.
Del universo total de 1,750 escuelas se atendieron 380 casos, lo que es un número pequeño considerando la matrícula de 276 mil estudiantes, pero se convierte en una cifra importante cuando se corre el riesgo de que reprueben e incluso puedan desertar o retrasarse en su formación básica.
Francisco Chávez Rangel detalló que tras la detección de niños que estaban en riesgo de reprobar, dio la gran oportunidad de que junto con los padres de familia se trabajara con ellos desde la última parte del ciclo escolar 2015-2016 y que permitió que hasta ahora el 100% de los estudiantes que fueron atendidos de manera oportuna, aprobaron el grado académico.
El director del Instituto de Educación de Aguascalientes indicó que esta detección de estudiantes en riesgo lleva dos años de instrumentarse en el estado de Aguascalientes, con excelentes resultados y que ha permitido ahora institucionalizarlo; ojalá que las próximas autoridades estatales le den seguimiento.
Por último, mencionó que tales estrategias las requieren los 276 mil estudiantes que actualmente forman parte del sistema educativo público, distribuidos en 1,750 planteles, donde cada padre de familia y maestro deben estar atentos de sus hijos para asegurarse de que no reprueben sus asignaturas y esto los lleve a retrasos en su educación básica.