Heriberto Alcalá Guerrero

La imprudencia de algunos ladrones raya en lo increíble. Ayer, un jovenzuelo estuvo a punto de provocar terrible explosión en la zona oriente, se le ocurrió robar la tubería del gas y ocasionó la fuga del combustible.
Afectados y vecinos percibieron ruidos y el fuerte olor a gas, de inmediato llamaron al servicio de emergencia. Mientras la Policía Preventiva se encargó de arrestar al presunto ladrón, elementos del H. Cuerpo Municipal de Bomberos controlaron la peligrosa fuga.
Los hechos se suscitaron alrededor de las seis y media de la mañana, en el cruce de las calles Regidores y Barberena Vega, en el fraccionamiento Municipio Libre. Antes llamado, Ojocaliente IV.
Apenas empezaba a clarear el primer día hábil de la semana, momento en que ya múltiples personas estaban preparándose para salir a trabajar, rumbo a la escuela o iniciar labores domésticas. Mas no todos se ocupaban en actividades lícitas.
Un sujeto de 18 años de edad, en plena juventud, en lugar de buscar empleo o dedicarse a algún oficio, ha optado por dedicarse a la malvivencia y atracar domicilios. Sin embargo, ni para esto sirve, casi se mata en su más reciente robo.
Subió a una casa y empezó a caminar sobre las azoteas, en busca de algo para robar. Fue tan torpe en sus movimientos que, al provocar ruidos, alertó a los vecinos. Algunos se asomaron y al ver al sospechoso llamaron a la policía.
En determinado momento el acusado vio la instalación del gas y, sin medir las consecuencias, empezó a dañar la tubería. Literalmente la hizo pedazos, sin importarle la fuga del combustible y el latente peligro de una explosión.
Los que sí se alarmaron fueron afectados y vecinos. El penetrante e inconfundible olor los llevó a inferir lo que estaba sucediendo en la azotea y que era muy peligroso. Volvieron a llamar a la autoridad, pero ahora con el fin de reportar la evidente emergencia.
Simultáneamente arribaron oficiales de la Policía Preventiva Municipal y lograron arrestar al indiciado. También aseguraron diez metros de tubería de cobre y acordonaron la zona de peligro. Por su parte, elementos de la unidad UE-21 del H. Cuerpo de Bomberos se encargaron de controlar la fuga. Fueron instantes de tensión al máximo pero finalmente evitaron la explosión.