Luis Muñoz Fernández.

…. ¿se puede ser buen médico sin ser buena persona? […] Tres son, a mi juicio, las que básicamente constituyen la esencia de la buena persona: el respeto, la tolerancia y la solidaridad, transformables en actos como norma de conducta.

 

José de Portugal Álvarez. El buen médico en Ser médico. Los valores de una profesión, 2012.

 

La ética médica, y la ética toda, es letra muerta si no se vive. Lamentablemente, casi a diario, constatamos esta triste realidad. Por fortuna, junto a la ética muerta (o ni siquiera nacida), hay también ejemplos de la ética como una forma de vivir y de practicar la profesión. Esos casos nos brindan consuelo y renuevan nuestra fe para seguir en la brecha sin bajar la guardia. Para mí es un privilegio inmerecido compartir la vida, la familia y la profesión con un ejemplo así: Mi esposa.

Pocos meses atrás, Lucila me regaló un libro que me atrevo a calificar de excepcional, se trata de Con-ciencia médica (LID Editorial, 2016). Su autora, Mónica Lalanda, es médica especialista en urgencias que se formó en España e Inglaterra y que ha desarrollado una interesante carrera paralela como ilustradora de cómics.

En la solapa de la portada puede leerse que la doctora Lalanda es “experta en ética médica por la Organización Médica Colegial (OMC) y el Instituto Universitario de Investigación José Ortega y Gasset; máster en Ética Médica por la OMC y máster interuniversitario en Bioética y Bioderecho por la Universidad de la Laguna y de Zaragoza, está diplomada en Cartoon Drawing (dibujo de cómics) por el London Art College en Londres, y tuvo, posteriormente, la oportunidad de formarse con profesionales de la talla de Scott McCloud o Tony Ross, entre otros”.

Ya se sabe que la bioética y la ética médica se pueden enseñar usando medios distintos a los tradicionales, algunos bastante alejados de la enseñanza formal en las aulas como es el caso del cine. Pero, por lo menos para mí, el trabajo de Mónica Lalanda es más que sorprendente. Utilizar las historietas para transmitir los elevados valores y las conductas deseables de nuestra profesión o para exponer y denunciar también sus opuestos, es haber descubierto una nueva herramienta que tiene un inmenso potencial educativo, tanto para los estudiantes de medicina como para quienes la practicamos todos los días.

Además, la doctora Lalanda echa mano de las más modernas herramientas informáticas. Algunos de sus dibujos se acompañan de un código QR (Quick Response Code, “código de respuesta rápida”) que, una vez capturado con la aplicación de un teléfono celular o de una tableta electrónica, lleva de inmediato a una página electrónica con información adicional (artículos del Código de deontología médica y documentos afines) que amplía la que está contenida en el libro. Eso sin contar con la posibilidad de consultar su página web: www.concienciamedica.com y su blog https://medicoacuadros.wordpress.com También es tuitera y considera que todas estas herramientas son formas alternativas de hacer medicina.

El libro contiene un prólogo, una presentación, los agradecimientos, una introducción, doce capítulos, un epílogo y unas notas sobre la autora. En el prólogo, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, Presidente de la Organización Médica Colegial, nos dice lo siguiente:

Admiro como ha cuestionado –y sigue cuestionando– la situación laboral de los médicos en España –con contratos y condiciones que en el resto de Europa serían una vergüenza–, a través de la cuenta de Twitter @medico_cabreado; cómo interactúa con otros profesionales sobre la realidad sanitaria a través de su cuenta personal @mlalanda […] o cómo utiliza la comunicación como la mejor herramienta para transmitir lo que piensa y defender sus principios, convencida de que “hay que luchar por lo que uno cree y creer en lo que uno hace”, si queremos que las cosas cambien. Y, por supuesto, toda su presencia digital la hace acompañada de “my cartoons”, como ella misma denomina a sus dibujos, porque considera que, hasta en Twitter, hay cosas que consiguen más proyección a través de un dibujo que de un mensaje de 140 caracteres.

 

Y en la presentación, el doctor Felipe Rodríguez de Castro, Presidente de la Sociedad Española de Educación Médica, le concede un gran valor a la historieta como herramienta educativa en el ámbito médico:

Algunos considerarán frívola la utilización del cómic para abordar problemas tan serios como la enfermedad y el sufrimiento, con toda seguridad, nos encontraremos con cierta dosis de escepticismo y notables resistencias. Sin embargo, los cómics tienen más de un siglo de existencia y actualmente son considerados una forma de literatura especialmente aceptada por los más jóvenes, que se ha probado muy útil como instrumento de aprendizaje de muchas diversas materias. Estoy convencido de que también en medicina tiene reservado un interesante papel, tanto en el cuidado y educación sanitaria del paciente como en la formación de los profesionales sanitarios.

 

A reserva de describir con mayor detalle el contenido de algunos de los capítulos en la segunda parte de este escrito, y habiendo solicitado el correspondiente permiso a la doctora Lalanda vía Twitter, a través de la benevolente ayuda de mi amigo y colega, el doctor Antonio Rolón Padilla, he aquí uno de los primeros dibujos de su libro, que se encuentra en la página 25 y que se titula “Cómo ser un médico bueno”:

http://elpatologoinquieto.wordpress.com